La Verde fue dueña del balón en Tarija, atacó sin descanso y empujó con su gente, pero volvió a sufrir para convertir, dejando inquietud antes del repechaje decisivo próximo oficial.

El estadio IV Centenario vibró desde temprano. Las gradas repletas, banderas al viento y un solo grito: Bolivia. La selección salió decidida a marcar territorio y durante largos pasajes lo consiguió. Controló la pelota, avanzó metros y empujó a Panamá contra su arco, pero el fútbol, caprichoso como siempre, volvió a mostrar su cara más cruel.

Cuando el reloj apenas marcaba cinco minutos, un error defensivo cambió la historia. Un saque largo del arquero Eddie Roberts cayó en territorio boliviano como un misil. La zaga quedó mal parada, Kahiser Lenis ganó en velocidad y tocó de primera para Kadir Barría, que definió sin dudar ante la salida de Carlos Lampe. Silencio en Tarija. Panamá golpeaba en su primera llegada.

Lejos de caerse, la Verde reaccionó con coraje. Se adueñó del balón y empezó a moverlo de lado a lado. Fernando Nava se transformó en la principal vía de escape por la derecha, aunque siempre tuvo marca doble. Por el centro, Bruno Miranda peleó cada pelota, pero los defensores panameños lo neutralizaron. Ramiro Vaca, que volvió tras meses sin actividad, se retrasó para ordenar el juego, intentando conectar con los delanteros.

La primera gran ocasión llegó por la izquierda. Carlos Melgar desbordó y “Tonino” sacó un derechazo desde fuera del área. Roberts voló espectacularmente y mandó la pelota al córner. Minutos después, Moisés Villarroel filtró un pase perfecto para Nava, que quedó frente al arco, pero el remate se fue alto cuando el estadio ya cantaba el empate.

Panamá se mantuvo firme en su plan: líneas juntas, paciencia y contragolpe. Bolivia, en cambio, empezó a sentir la presión. Tenía la pelota, pero le costaba encontrar el último pase. En el complemento, Óscar Villegas movió el banco. Ingresó Robson Matheus, lo que permitió a Vaca soltarse más y pisar zonas ofensivas. También entró Lucas Macazaga, quien envió un centro rasante que encontró a Nava, pero otra vez faltó fuerza para definir.

El empate llegó como premio a tanta insistencia. Corrían 69 minutos cuando Vaca ejecutó un tiro libre desde la derecha. Melgar peinó la pelota en el primer palo y Richet Gómez apareció como una sombra en el segundo para meter un cabezazo letal. Gol. Desahogo. Tarija explotó en un solo grito.

Con el 1-1, Bolivia se lanzó con todo. Panamá perdió el orden y empezó a sufrir. Eddie Roberts se convirtió en figura. Primero le sacó un remate violento a Nava y luego voló para desviar un tiro libre de Vaca que buscaba el ángulo. En el rebote, Robson conectó de cabeza, pero la pelota se estrelló en el travesaño, dejando a todos con las manos en la cabeza.

Villegas buscó más aire arriba. Entraron Máximo Mamani y Willian Álvarez para darle frescura al ataque. La Verde empujó hasta el último segundo, pero la defensa visitante se multiplicó. Jorge Gutiérrez, capitán panameño, ordenó a sus compañeros para resistir el asedio final.