Gabriela De Paiva afirmó en el encuentro nacional convocado por el Estado que Pando vive aislado, con carreteras inconclusas, municipios endeudados y una Amazonía excluida de las decisiones estructurales del país.


La gobernadora de Pando, Gabriela De Paiva, lanzó una de las intervenciones más duras durante el encuentro nacional organizado por el Estado Plurinacional, al denunciar el abandono histórico que enfrenta la Amazonía boliviana y reclamar una atención urgente para las regiones fronterizas del norte del país.
Frente al presidente, ministros, gobernadores y alcaldes, la autoridad pandina afirmó que su departamento atraviesa una situación crítica marcada por el aislamiento vial, la falta de presencia estatal y la paralización de proyectos productivos que hoy permanecen abandonados.
“Esta mujer viene del departamento más joven de Bolivia, el más verde pero también el más olvidado”, expresó De Paiva al iniciar su participación, después de enviar condolencias al presidente por la pérdida de un familiar y saludar a los alcaldes pandinos que viajaron desde distintos municipios para asistir al encuentro.
La gobernadora aseguró que Pando lleva más de 15 años esperando la conclusión de la carretera troncal que conecta al departamento con el resto del país. Señaló que la falta de infraestructura vial provoca pérdidas humanas y mantiene incomunicadas a varias regiones durante meses.
“Perdemos vidas en Pando porque sencillamente no logramos salir. Esa es la realidad de un hijo de Bolivia”, sostuvo la autoridad, al mencionar a municipios como Villanueva, Ingavi, Santos Mercado y San Lorenzo, donde —según indicó— las dificultades de transporte afectan de manera permanente a la población.
Durante su discurso, De Paiva comparó la situación de Pando con un escenario extremo de abandono estatal. “Si Chuquisaca está en terapia intensiva, Pando está en velorio ya con velitas a punto de pasar para el próximo lado”, manifestó ante los asistentes.
La gobernadora también cuestionó el criterio de distribución de recursos y competencias entre el nivel central y las gobernaciones. Señaló que muchos municipios amazónicos no tienen capacidad financiera para asumir responsabilidades heredadas por el Estado.
Como ejemplo, mencionó el caso del municipio de Ingavi, cuyas cuentas se encuentran bloqueadas por una deuda superior al millón de bolivianos, pese a que recibe cerca de 100 mil bolivianos mensuales de ingresos.
“Van a escuchar a todos los gobernadores decir exactamente lo mismo”, afirmó, al pedir que varias competencias regresen a administración del nivel central.
Otro de los puntos centrales de su exposición estuvo relacionado con la economía amazónica. La autoridad sostuvo que Bolivia no puede seguir ignorando el potencial productivo de Pando, Beni y el norte paceño, especialmente en actividades vinculadas a la castaña, frutos amazónicos, biodiversidad y turismo.
“Quieren dólares verdes, fijen sus ojos en la Bolivia verde”, declaró la gobernadora, al insistir en que la Amazonía puede convertirse en una alternativa económica para el país si recibe inversión en infraestructura, energía y conectividad.
De Paiva denunció además que existen siete plantas procesadoras instaladas en Pando durante anteriores gestiones que actualmente permanecen paralizadas. Según explicó, los municipios no cuentan con recursos suficientes para operarlas y hoy se han convertido en “elefantes blancos que adornan la selva amazónica”.
La gobernadora recordó que Bolivia es el principal exportador mundial de castaña y remarcó que el 96% de la producción nacional proviene de los bosques pandinos. Sin embargo, afirmó que la falta de caminos y políticas diferenciadas impide que los productores puedan competir en igualdad de condiciones con otras regiones.
En otra parte de su intervención, De Paiva pidió que la Amazonía deje de ser vista únicamente desde una lógica demográfica y reclamó un nuevo pacto nacional que tome en cuenta la extensión territorial, los costos logísticos y la condición fronteriza de la región.
“La distribución de responsabilidades y recursos no puede ser únicamente por la cantidad de habitantes, porque si solo contamos personas invisibilizamos territorio”, sostuvo.
La autoridad recordó que Pando tiene cerca del 70% de su territorio en frontera internacional y aseguró que administrar la Amazonía implica enormes desafíos vinculados a distancias geográficas, dispersión poblacional y elevados costos operativos.
“La Amazonía no es solo población; es territorio, biodiversidad, soberanía y frontera”, afirmó ante las autoridades presentes.
En la parte final de su discurso, la gobernadora pidió al Gobierno nacional “girar los ojos” hacia la Amazonía boliviana y dejar de tratar a Pando como una región periférica.
“Poner a Pando en el mapa no es un favor político, es una decisión inteligente”, manifestó, al asegurar que el departamento puede convertirse en un eje estratégico para el desarrollo económico del país.
De Paiva cerró su participación anunciando que entregará al ministro de Economía un “plan de salvataje” para la Gobernación de Pando, documento que busca enfrentar la crisis financiera e impulsar proyectos de integración y desarrollo regional.
“Hoy no solo vengo con un discurso bonito, vengo con un plan de salvataje para la Gobernación del departamento de Pando”, concluyó la autoridad amazónica ante el encuentro nacional.