Este jueves comenzaron las conversaciones directas entre las delegaciones de Rusia y Ucrania en Estambul, marcando el primer diálogo bilateral desde que Kiev abandonara las negociaciones en 2022 y prohibiera por ley mantener contactos con Moscú.
La reunión fue inaugurada con un discurso del ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, quien destacó los esfuerzos de Ankara para alcanzar un cese al fuego. «Desde el inicio del conflicto, Turquía ha tomado medidas intensivas para ponerle fin. Es urgente lograr una tregua lo antes posible», afirmó.
Delegaciones con alto perfil
La representación rusa está encabezada por Vladímir Medinski, asesor del presidente Vladímir Putin, e integrada por altos funcionarios como el viceministro de Exteriores, Mijaíl Galuzin; el jefe de inteligencia militar, Ígor Kostiukov; y el viceministro de Defensa, Alexánder Fomín.
Por parte ucraniana, participan 12 funcionarios, incluidos representantes del Servicio de Seguridad, el Estado Mayor y la cancillería, bajo el liderazgo del ministro de Defensa, Rustem Umérov.
Tensión previa a las negociaciones
Las conversaciones, propuestas inicialmente por Putin, estaban previstas para este jueves. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, llegó a Ankara para reunirse con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, y cuestionó la seriedad de la delegación rusa.
«Desconocemos oficialmente el nivel de la delegación rusa y su mandato. ¿Pueden decidir algo por sí mismos?», declaró Zelenski en una conferencia de prensa, calificando el proceso de «farsa» antes de confirmar la asistencia de su equipo.
Moscú respondió a las críticas. María Zajárova, portavoz de la cancillería rusa, acusó a Kiev de intentar convertir las negociaciones en un «espectáculo», mientras Medinski aseguró que su delegación cuenta con «plena autoridad» para buscar acuerdos.
Horas después, la oficina de Zelenski emitió un decreto confirmando la composición de su equipo negociador, allanando el camino para las discusiones.
