El vicepresidente Edmand Lara exigió suspender las órdenes de aprehensión contra dirigentes sindicales y reclamó una negociación abierta para frenar el aumento del conflicto social en Bolivia.

El vicepresidente Edmand Lara pidió públicamente al presidente Rodrigo Paz paralizar las órdenes de aprehensión emitidas contra dirigentes sindicales que participan en las protestas impulsadas por la Central Obrera Boliviana y otros sectores movilizados.
La autoridad sostuvo que el país atraviesa un momento delicado y cuestionó que la respuesta oficial frente a las demandas laborales y sociales esté marcada por acciones judiciales y advertencias contra los representantes sindicales.
“Pedimos que cesen inmediatamente las órdenes de aprehensión y que se respete plenamente el derecho a la protesta”, declaró Lara mediante un mensaje difundido junto a legisladores cercanos a su línea política.
El pronunciamiento se produjo mientras continúa vigente la orden de captura contra el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, en medio de una escalada de movilizaciones que presiona al Ejecutivo por demandas salariales y reclamos políticos.
Lara afirmó que la utilización de mecanismos de presión contra dirigentes sociales solo incrementa la tensión y deteriora la relación entre el Gobierno y los sectores movilizados. También advirtió que cualquier intento de limitar las protestas mediante intimidaciones puede generar una mayor radicalización del conflicto.
Las protestas de los últimos días estuvieron acompañadas por bloqueos, enfrentamientos y hechos de violencia registrados en distintas regiones. Desde el Ejecutivo se recordó que el Ministerio de Trabajo convocó anteriormente a reuniones con la COB, aunque los representantes sindicales no participaron de esos encuentros.
El vicepresidente insistió en que el país necesita diálogo inmediato y garantías para los sectores movilizados. Según afirmó, insistir en medidas coercitivas en lugar de negociaciones solo prolongará la crisis y aumentará la incertidumbre entre la población.