El mandatario señaló que los créditos internacionales financiarán producción, educación y salud, y pidió a la ciudadanía centrarse en resultados concretos, dejando de lado posturas ideológicas sobre la deuda externa.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, defendió esta semana el uso de préstamos internacionales como parte de la estrategia de su gobierno para reactivar la economía y fortalecer la producción nacional. La posición contrasta con sus declaraciones previas como senador, cuando cuestionaba el incremento de la deuda externa.
Durante la entrega de equipamiento médico en La Paz, por un valor de 23 millones de dólares, Paz Pereira explicó que recurrir a la deuda externa es válido cuando los recursos se destinan a fines productivos y sociales. “Si la deuda se utiliza para reactivar la economía y mejorar servicios básicos como salud y educación, no representa un problema, sino una necesidad concreta para la población”, afirmó el mandatario.
El Gobierno informó que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgará créditos por hasta 4.500 millones de dólares para el período 2026-2028. Esta cifra se suma a los 3.100 millones de dólares comprometidos por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), de los cuales 500 millones ya fueron aprobados por la Asamblea Legislativa. Con estos compromisos, la administración de Paz Pereira alcanza 7.600 millones de dólares en deuda externa en apenas dos meses.
El presidente explicó que la apertura hacia organismos financieros internacionales busca superar retrasos productivos que, según él, se generaron por el aislamiento económico en administraciones anteriores. Destacó que los recursos se enfocarán en inversión productiva, priorizando la reactivación económica del país.
El viceministro de Tesoro y Crédito Público, Christian Morales, señaló que los términos de los préstamos del BID incluyen plazos de repago de hasta 40 años, lo que permite distribuir los pagos en el tiempo y reducir la presión sobre las finanzas nacionales.
