La Central Obrera Boliviana activó este sábado un paro general con movilizaciones en todo el país, tras un cabildo donde las bases sentenciaron: “si no hay soluciones, el Gobierno aliste sus maletas”.
Desde las primeras horas de este sábado, la Central Obrera Boliviana (COB) mantiene un paro general con movilizaciones en los nueve departamentos. La medida fue anunciada el viernes por su secretario ejecutivo, Mario Argollo, ante miles de personas reunidas en un cabildo en El Alto, y arrancó sin tregua.
“Se ha declarado el paro general indefinido movilizado para apoyar a nuestros compañeros que están en el norte de La Paz y a los marchistas que vienen hacia la sede de gobierno”, dijo Argollo en ese entonces, al explicar que la protesta busca articular a todos los sectores que mantienen conflictos pendientes con el Estado.
El dirigente fue tajante respecto a lo que viene. Advirtió que la decisión no es un amague, sino el resultado de una asamblea nacional. “Ha sido claro el cabildo: si el Gobierno no soluciona de manera inmediata, tiene que dar un paso al costado”, sentenció, rodeado de dirigentes de fábricas, gremios, maestros y transportistas.
Argollo también describió con crudeza el día a día de los hogares bolivianos. “La canasta familiar se encarece. Ya no compran un kilo de carne, compran medio kilo; si compraban 10 panes, ahora compran cinco”, afirmó, al señalar que el salario no alcanza y que las políticas económicas han profundizado el malestar.
La COB convocó a sus bases bajo el principio de “solidaridad de clase”. En ese marco, el líder sindical anticipó que más actores se sumarán. “Nuestros hermanos del transporte han anunciado que van a sumarse a la lucha”, dijo. Y pidió lealtad: no habrá marcha atrás hasta que cada punto del pliego sea cumplido.
El dirigente recordó episodios anteriores de tensión con el Gobierno. “Hemos demostrado que no teníamos intereses —afirmó—, pero el Gobierno en vez de conciliarse con el pueblo ha actuado de peor manera”. En esa línea, rechazó el levantamiento de la subvención a los combustibles y la falta de soluciones al desempleo.
Argollo también fue duro al hablar de las decisiones estatales. Exigió la abrogación de la ley 1720 y cuestionó cualquier modificación en hidrocarburos, minería y el área agraria. “No te vamos a dejar —advirtió—. Tocas a uno, tocas a todos y los vas a tener en las calles”.
Antes de cerrar su intervención el viernes, el ejecutivo de la COB dejó un mensaje político sin rodeos. “No nos sentimos representados por un gobierno que ha venido a mentir al pueblo boliviano”, sostuvo.
El paro de este sábado ya se siente en mercados, transporte público y zonas fabriles. La dirigencia anunció reuniones permanentes y una escalada si el Gobierno no responde.
Resoluciones aprobadas en el cabildo:
1. Exigir el respeto absoluto a la Constitución Política del Estado y la independencia total de los órganos del poder político, rechazando cualquier forma de manipulación judicial o instrumentalización de las leyes con fines político en contra el pueblo trabajador.
2. Demandar la convocatoria y realización inmediata de las elecciones judiciales para contar con magistrados legítimamente electos, determinando el cese inmediato de las autoridades prorrogadas por ser violatorias del orden constitucional.
3. Defender de manera intransigente nuestras empresas estratégicas, prohibiendo cualquier intento de privatización, terciarización o recorte presupuestario que atente contra el patrimonio nacional.
4. Establecer la obligatoriedad de que el 100% de las divisas provenientes de las exportaciones privadas sean entregadas al Banco Central de Bolivia como medida urgente para revertir la escasez de dólares y garantizar la estabilidad cambiaria.
5. Conminar al gobierno nacional a la restauración del valor adquisitivo de la moneda nacional mediante un incremento salarial justo, alivios tributarios, créditos flexibles e indexado obligatoriamente al costo real de la canasta familiar actual.
6. Ratificar la defensa de la normativa laboral vigente, rechazando cualquier intento de flexibilización laboral que facilite despidos o elimine conquistas sociales históricas del movimiento obrero.
7. Rechazar la reforma tributaria del régimen 7 y cualquier carga impositiva que afecte a los pequeños comerciantes, exigiendo el respeto irrestricto al régimen simplificado para trabajadores gremiales, artesanos, trabajadores por cuenta propia.
8. Exigir una jubilación digna equivalente al 100% del promedio salarial, rechazando las rentas de miseria que castigan al trabajador tras una vida de servicio. Asimismo, sentenciar que los fondos de pensiones son propiedad privada de los trabajadores y prohibir que la Gestora Pública continúe utilizando nuestros ahorros como caja chica para cubrir el déficit fiscal o la incapacidad administrativa del Gobierno. Demandamos un control obrero colectivo, transparente sobre la Gestora para evitar que sigan rifando el futuro de nuestras familias.
9. Prohibir la exportación de alimentos esenciales mientras no se garantice plenamente el abastecimiento en el mercado interno y la estabilidad de precios bajos para el consumo de las familias bolivianas.
10. Exigir la abrogación inmediata de la ley 1720 de reconversión de tierras, demandando que las grandes extensiones de tierras improductivas pasen a manos de campesinos, obreros que efectivamente las trabajan.
11. Demandar inversión directa para las comunidades indígenas, campesinas, interculturales, garantizando el desarrollo productivo del agro.
12. Ordenar una investigación exhaustiva independiente sobre los casos narcomaletas, irregularidades en accidentes aéreos, como en la ciudad de El Alto, la comercialización de combustibles de baja calidad, denominados combustibles basura, con sobreprecio que daña la economía popular, destruye el parque automotor nacional.
13. Rechazar la descentralización de la salud, la educación, por considerarla una privatización disfrazada. Se exige que el Estado garantice el presupuesto para ítems, infraestructura, medicamentos gratuitos, tal como manda nuestra Constitución Política del Estado.
14. Repudiar los proyectos de ley antibloqueos por ser un intento de criminalización de la protesta social, declarando movilización nacional inmediata en caso de que la Asamblea Legislativa intente su aprobación.
15. Conminar al gobierno nacional al cumplimiento inmediato de todas sus promesas electorales, especialmente la referida a la reducción salarial de los altos cargos en el órgano ejecutivo, legislativo, como medida de austeridad ante la crisis. Exigimos que este ahorro sea destinado a la salud y a la educación.
16. Ratificar el compromiso de unidad orgánica e inquebrantable de la Central Obrera Boliviana, manteniendo el estado de apronte y la movilización en las calles hasta que el pliego petitorio sea atendido en su totalidad.
