La salida de Careaga dejó al presidenciable Rodrigo Paz en una situación incómoda, obligando al PDC a buscar una alternativa rápida. La llanta de repuesto estaba esperando, Edman Lara.

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En un giro inesperado, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) reestructuró su fórmula vicepresidencial este domingo, justo antes del vencimiento del plazo para presentar candidaturas a las elecciones generales de agosto.

El excapitán de Policía Edman Lara reemplazará al empresario Sebastián Careaga, quien renunció a la candidatura para sumarse a la alianza Unidad, liderada por Samuel Doria Medina.

Un cambio de última hora

La salida de Careaga dejó al presidenciable Rodrigo Paz en una situación incómoda, obligando al PDC a buscar una alternativa rápida.

La solución llegó de la mano de Lara, un exuniformado que había estado trabajando en su propio proyecto político antes de recibir la llamada de Paz.

«Le agradezco a Rodrigo por esta oportunidad. Habíamos conversado antes sobre la posibilidad de formar un bloque emergente, pero los intereses individuales de otros líderes lo impidieron», explicó Lara.

De la Policía a la política

Lara, conocido por sus denuncias de corrupción durante su tiempo en la institución policial, reveló que tras su retiro intentó fundar su propia organización política, pero los obstáculos económicos lo frenaron.

«No es tan sencillo como parece. Requiere recursos y tiempo, y en mi caso, no fue posible», admitió.

Durante el último año, el excapitán recorrió el país promoviendo su iniciativa «Nuevas Ideas con Libertad», hasta que Paz lo invitó a integrar su fórmula. «Coincidimos en visiones y propuestas. Me convenció», afirmó Lara sobre su decisión de aceptar la vicepresidencia, un rol que, aunque no era su aspiración inicial, lo acerca al escenario político que tanto anhelaba.

El show continúa

Mientras el PDC ajusta su estrategia, el escenario electoral sigue en movimiento. La deserción de Careaga hacia Unidad refleja las tensiones internas y las pugnas por espacios en un año marcado por alianzas frágiles y candidaturas sorpresa. Para Lara, sin embargo, lo importante es estar en la contienda. El juego político acaba de comenzar, y él ya tiene su lugar en el tablero.