El presidente cumplió su promesa electoral y cerró el Ministerio de Justicia, denunciando que durante 20 años fue un instrumento de persecución y venta de sentencias.
Rodrigo Paz anunció este jueves el cierre definitivo del Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, cumpliendo uno de los compromisos más emblemáticos de su campaña. En una conferencia extensa en Casa Grande del Pueblo, el mandatario recordó que la cartera se había convertido en “un ministerio para el poder político, no para la gente”, acumulando denuncias de persecución y corrupción.
La decisión se precipitó tras la polémica con el exministro Freddy Vidovic, cuya sentencia ejecutoriada de 2015 fue confirmada por el Tribunal Supremo de Justicia. Paz explicó que mantener a un ministro con antecedentes habría comprometido la credibilidad del gabinete y del propio Estado.
El nuevo ministro, Jorge Franz García, aceptó el cargo con una condición: la clausura inmediata del ministerio. “No estoy acá para generar un continuismo de algo que le ha hecho daño a la justicia”, afirmó.
Paz subrayó que el cierre busca garantizar independencia judicial y fortalecer la democracia. “Si no hay justicia en Bolivia, no hay democracia. Si la justicia es mala, la democracia es mala”, reflexionó. Aunque no detalló qué entidad asumirá las competencias de la cartera eliminada, aseguró que el paso abre camino a reformas profundas.
