Una red de dirigentes europeos expresó preocupación por la creciente presencia militar de Estados Unidos cerca de Venezuela y advirtió que la estrategia podría derivar en un conflicto sin precedentes en Sudamérica.

Con datos de Telesurtv.net

Un conjunto de 62 parlamentarios y líderes políticos europeos volvió a llamar la atención sobre el clima de tensión que se ha generado en el Caribe tras el aumento de operaciones militares de Estados Unidos en las aguas próximas a Venezuela. En una carta dirigida a la opinión pública internacional, los firmantes manifestaron su inquietud por lo que consideran un movimiento que podría desencadenar una intervención militar directa, algo que calificaron como una amenaza real para la estabilidad regional.

En el documento se detalla que el despliegue incluye portaaviones como el USS Gerald R. Ford, bombarderos estratégicos B-52 y aeronaves de combate que patrullan de forma constante el área. Para este grupo de dirigentes, semejante acumulación de poderío militar excede cualquier justificación oficial y coloca en situación de vulnerabilidad la soberanía venezolana. Subrayaron además que el operativo ya habría producido muertes en altamar, citando informes sobre ataques estadounidenses a pequeñas embarcaciones que dejaron al menos 67 fallecidos, acusados—según la carta—sin pruebas concluyentes de actividades relacionadas con el narcotráfico.

El pronunciamiento europeo vincula esta situación con un patrón histórico de intervenciones de Washington en América Latina. En el texto se mencionan los golpes de Estado promovidos o respaldados por la CIA en Guatemala, Brasil y Chile durante el siglo pasado, episodios cuyo impacto, afirman, sigue pesando sobre los procesos democráticos de la región. Señalaron que, al igual que en aquellos casos, se estaría utilizando una narrativa de combate al “narcoterrorismo” para legitimar acciones de alta intensidad militar.

Los firmantes insistieron en que ese discurso es parte de un guion repetido que no ha demostrado eficacia en ningún país latinoamericano donde fue aplicado. Recordaron los resultados de la llamada “Guerra contra las Drogas” en México, Colombia y otros Estados, donde la militarización incrementó la violencia y no logró reducir de forma relevante las redes criminales. En ese sentido, expresaron que el actual despliegue estadounidense no responde a un objetivo de seguridad, sino a una estrategia de presión geopolítica.

El mensaje central de la declaración es inequívoco: rechazo total a cualquier posibilidad de guerra contra Venezuela. Los líderes europeos instaron a que las fuerzas progresistas del continente se articulen para exigir el respeto a las normas internacionales y a la autodeterminación de los pueblos. Recalcaron que, si Estados Unidos decide avanzar en una intervención, sería la primera confrontación armada de carácter interestatal que protagonizaría en Sudamérica.

El canciller Yván Gil valoró el gesto y agradeció especialmente a Jeremy Corbyn, parlamentario británico y uno de los firmantes.