La organización matriz de los trabajadores pidió la intervención de organismos nacionales e internacionales tras denunciar que sus representantes fueron capturados sin orden judicial y trasladados a dependencias policiales.
La Central Obrera Boliviana (COB) denunció la aprehensión de cinco de sus dirigentes nacionales y sostuvo que el procedimiento realizado el pasado 7 de junio careció de respaldo legal. La organización aseguró que los afectados fueron interceptados cuando transitaban pacíficamente por la vía pública a bordo de un vehículo particular.
Según la denuncia difundida por la entidad sindical, la intervención fue ejecutada por personas encapuchadas y vestidas de civil que portaban armas, pero que no exhibieron identificación institucional ni presentaron una orden emitida por autoridad competente. La COB afirmó que los ocupantes del vehículo fueron obligados a descender luego de que se lanzara gas lacrimógeno al interior del motorizado.
La organización señaló que, tras el operativo, los dirigentes fueron trasladados a instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde permanecen retenidos. De acuerdo con el pronunciamiento, no se hizo conocer un informe policial de acción directa que justifique la privación de libertad, situación que la entidad considera una vulneración de garantías constitucionales.
En el documento, la COB manifestó que la actuación denunciada afecta derechos relacionados con la vida, la integridad física, el debido proceso y la libertad sindical. También afirmó que los hechos podrían constituir una transgresión a compromisos internacionales asumidos por el Estado boliviano en materia de derechos humanos y protección de la actividad sindical.
La dirigencia obrera expresó además preocupación por videos difundidos en redes sociales que mostrarían presuntos malos tratos contra los detenidos. Sobre ese punto, demandó una investigación para verificar el contenido de las imágenes y establecer eventuales responsabilidades.
“Exigimos la liberación inmediata e irrestricta de nuestros cinco dirigentes”, señala el pronunciamiento de la organización, que además solicitó la intervención del Defensor del Pueblo, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Organización Internacional del Trabajo.
La COB declaró estado de emergencia nacional y anunció acciones de defensa en respaldo a sus representantes detenidos.
