La Confederación de Choferes denuncia que el Ministerio de Hidrocarburos oculta la realidad de la escasez, desacreditando la labor de los representantes sindicales.
El desabastecimiento crónico de carburantes provocó un fuerte quiebre en las relaciones entre el autotransporte nacional y los operadores de YPFB. La dirigencia del sector ratificó que las comunicaciones del Ejecutivo no coinciden con las extensas filas que paralizan el transporte logístico interdepartamental de alimentos y pasajeros.
El ejecutivo nacional de los transportistas, Lucio Gómez, lamentó que la firma de actas se convirtiera en un trámite estéril. “Todos los compromisos, todo lo que se habla, solamente queda en papeles. Hemos advertido que esta situación no es cuestión de horas, pero ellos dicen que se va a regularizar. En la práctica no se demuestra”, denunció.
El gremio exige un reporte transparente sobre el estado real de la provisión para planificar sus actividades. “Tienen que tener la seriedad y la responsabilidad para decir qué es lo que está pasando en nuestro país y por qué no están entregando este combustible. Que digan la verdad, porque nos hacen quedar mal a los dirigentes con compromiso tras compromiso”, reclamó Gómez.
