Un legislador chileno llegó al país para exigir al presidente Rodrigo Paz que paralice el perdón fiscal de carros robados, tras registrarse un descontrol delictivo en la frontera.

La intención de legalizar los automotores internados de forma ilícita tensó las relaciones vecinales en la zona fronteriza. La delincuencia organizada intensificó sus operaciones en el norte de Chile para acopiar vehículos y cruzarlos antes del inicio del tratamiento de la norma.

El parlamentario del país vecino, Sebastián Videla, vinculó de manera directa la propuesta de la Asamblea con el incremento de los asaltos en su región. “Aumento robo vehículos tras anuncio nacionalización (…) anuncio de nacionalizar chutos descontroló frontera”, manifestó la autoridad, censurando la flexibilización normativa al señalar que “no se puede ser popular incentivando el r0b0”.

El legislador extranjero lamentó el incumplimiento de los acercamientos iniciales gestionados con los asesores del presidente Paz. Frente a los retrasos, Videla adelantó que elevará el reclamo ante tribunales externos si el Mandatario evita el diálogo. “Acudiré a instancias internacionales contra Bolivia (…) Si Bolivia no quiere escucharnos, nos escuchará vía internacional”, sentenció.

La bancada parlamentaria chilena dará un plazo de dos días para que el Palacio de Gobierno fije una posición institucional clara frente al tráfico ilícito de bienes. “Esperamos que en 48 horas reaccione el presidente de Bolivia (…) ¿Tiene miedo? ¿Qué se hace contra banda de d3lincu0ntes?”, concluyó Videla, insistiendo en que la norma favorece al hampa.