La petrolera estatal mantiene la misma formulación de combustible para Trinidad y asegura controles técnicos. Dirigencia cívica activa paro departamental y estaciones advierten que no descargarán el producto observado.
La distribución de gasolina en el Beni se encuentra en un punto de alta fricción institucional y social. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos confirmó que mantiene inalterable la calidad de la Gasolina Especial Plus (GE+) y que este jueves ingresarán 140.000 litros destinados a cubrir la demanda diaria de Trinidad. La determinación empresarial se sostiene en informes técnicos internos que certifican cumplimiento de especificaciones. En paralelo, sectores ciudadanos avanzan con un paro cívico departamental y varias estaciones de servicio comunicaron que no recibirán el carburante mientras persistan observaciones sobre su desempeño en vehículos.
Trinidad requiere aproximadamente 140 mil litros de gasolina y 110 mil de diésel cada jornada. El consumo total del departamento alcanza los 290 mil litros de gasolina y 250 mil de diésel diarios. De acuerdo con la estatal, los inventarios actuales garantizan varios días de provisión continua, evitando interrupciones en el suministro.
La GE+ está compuesta por 88% de gasolina base y 12% de etanol anhidro. La incorporación de esta mezcla en el Beni no es reciente. Desde 2022 se comercializa en la provincia Ballivián, en municipios como San Borja, Yucumo, Rurrenabaque, Reyes y Santa Rosa. En Trinidad, la infraestructura necesaria para realizar la combinación de gasolina base con etanol se adecuó en 2024 y la venta masiva comenzó en noviembre de ese año, extendiéndose también a San Ignacio, Huacaraje, Magdalena y San Joaquín. En la provincia Vaca Díez continúa la distribución de gasolina fósil tradicional.
La empresa informó que el etanol empleado posee una pureza cercana al 99,5%, lo que incrementa el índice de octanaje del producto final. Cada lote es sometido a análisis antes de su despacho, según reportes oficiales. La variación en el color del combustible, indicó la petrolera, no constituye un parámetro técnico determinante, ya que la tonalidad depende del origen de la gasolina base importada.
Las denuncias de fallas mecánicas en vehículos impulsaron la reacción ciudadana. Propietarios y transportistas reportaron daños que atribuyen al carburante recientemente cargado. La dirigencia del Comité Cívico del Beni declaró un paro de 24 horas con bloqueo, señalando que la población no aceptará combustible que considere defectuoso. La medida contempla suspensión de actividades educativas y control social en puntos estratégicos de descarga.
Representantes de surtidores en Trinidad comunicaron que no autorizarán la descarga de cisternas mientras no existan garantías técnicas adicionales. Argumentan que su responsabilidad es resguardar la confianza del usuario y evitar posibles perjuicios. La posición de estas estaciones añade presión operativa a la logística de abastecimiento prevista por la estatal.
El control y fiscalización del cumplimiento de estándares corresponde a la Agencia Nacional de Hidrocarburos, institución encargada de supervisar calidad y continuidad del suministro en territorio nacional. Desde sectores movilizados se exige un seguimiento riguroso a la cadena de importación de gasolina base, verificación de precintos en cisternas y análisis en destino mediante laboratorios acreditados.
YPFB sostuvo que la formulación de la GE+ se ajusta a normativa vigente y que la mezcla con etanol no representa riesgo para motores cuando se respetan los parámetros técnicos. La empresa descarta que exista evidencia concluyente que vincule la composición del combustible con daños generalizados. La programación de entrega de 140 mil litros se mantiene sin modificaciones.
El clima en Trinidad refleja malestar. Conductores que dependen de su vehículo para trabajar expresan incertidumbre ante versiones contrapuestas. Transportistas, comerciantes y familias se preparan para la jornada de paro mientras la empresa ejecuta su plan de abastecimiento. La confrontación se concentra en la aceptación o rechazo del producto en surtidores y en la exigencia de verificaciones adicionales antes de su comercialización.
