El activista Roberto de la Cruz denuncia que el país vive hechos insólitos: mientras Paz y Lara discuten por cargos, el experto opositor Doria Medina ejerce poder real.
El activista alteño y exdirigente de la Central Obrera Regional (COR), Roberto de la Cruz, calificó como “hechos insólitos” la situación política que atraviesa el país, al señalar que el binomio presidencial Rodrigo Paz y Edmand Lara ha convertido el poder en un escenario de disputas personales, mientras el exdiputado y empresario Samuel Doria Medina, a quien calificó de “perdedor de las elecciones”, ejerce un control efectivo sobre las decisiones gubernamentales.
De la Cruz explicó que las peleas por cargos ministeriales y viceministeriales entre Paz y Lara no solo generan confusión, sino que permiten que actores externos influyan directamente en la administración del Estado, consolidando lo que calificó de “gobierno paralelo”. Según el activista, esta situación ya ha comenzado a despertar rechazo en El Alto y las 20 provincias paceñas, donde el binomio presidencial obtuvo su respaldo más sólido, y donde la población esperaba cumplimiento de compromisos de campaña, no disputas internas.
“Estamos ingresando a la tercera semana de gestión, y no vemos voluntad política ni intención de cumplir promesas electorales. Esta es la primera advertencia seria: si continúan con sus peleas por poder y visibilidad, la ciudadanía tomará medidas para corregir esta irresponsabilidad”, enfatizó De la Cruz.
El activista denunció que, mientras los líderes del Ejecutivo se ocupan de sus conflictos personales, resurgen viejas fuerzas políticas que deberían estar relegadas. Entre ellas, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), recientemente habilitado por el Tribunal Supremo Electoral, y el exopositor Doria Medina, cuya influencia en la selección de autoridades ya es evidente, según De la Cruz.
Recordó que Doria Medina tuvo participación en la administración de Jeanine Añez, cuyo gobierno dejó secuelas judiciales y políticas significativas. “Si alguien creía que su pasado no tendría consecuencias, ya todos conocen su estilo: maneja los hilos y asegura que otros cumplan su voluntad política. Rodrigo Paz corre el riesgo de quedar atrapado en esta dinámica”, alertó.
De la Cruz destacó que esta injerencia externa genera un profundo malestar social, mientras la economía familiar se deteriora con precios de alimentos y servicios básicos cada vez más inalcanzables. “El pueblo no votó para que un tercero gobierne desde las sombras, ni para que resurjan prácticas de clientelismo y pactos políticos antiguos. La ciudadanía exige resultados, no juegos de poder”, subrayó.
