La intervención en la carretera Santa Cruz-Beni quedó marcada por la presencia de la Unión Juvenil Cruceñista y las declaraciones del presidente durante la Ley 1740.
El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz, justificó la presencia de civiles durante el operativo realizado en San Julián, donde participaron integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista junto a efectivos policiales y militares en la intervención contra los bloqueos instalados en la ruta que conecta Santa Cruz con Beni y el norte del país.
La declaración presidencial fue realizada durante la promulgación de la Ley 1740 de regulación del Estado de Excepción, acto en el que Paz respondió a los cuestionamientos surgidos por la presencia de esta organización durante una acción ejecutada con participación de fuerzas estatales.
El mandatario evitó mencionar de manera directa a la Unión Juvenil Cruceñista, pese a que miembros de este grupo fueron identificados en el lugar del conflicto. Sus declaraciones estuvieron dirigidas contra quienes cuestionaron la participación de civiles en el operativo y pidió centrar la atención en los hechos de violencia registrados durante las protestas.
“Me sorprende que haya autoridades o algunos portavoces de algunas organizaciones políticas que, ante la violencia de fuerzas del narcoterrorismo, con armas de fuego, atacando a la sociedad civil, atacando al Estado representado en nuestra Policía Nacional, se preocupen más porque haya habido confrontación entre civiles y no aquellos ataques contra el Estado, aquellos ataques contra nuestra Policía Nacional”, señaló.
Paz también sostuvo que la discusión debía concentrarse en el origen de las armas utilizadas durante los enfrentamientos. “Pregúntese de dónde vienen las armas y no de dónde aparecen civiles para defender sus derechos”, afirmó durante su intervención.
Los integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista estuvieron presentes en San Julián cuando se produjo el operativo para retirar los bloqueos. La participación de esta agrupación generó cuestionamientos debido a los antecedentes documentados por organismos internacionales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a través del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), realizó observaciones sobre la actuación de grupos civiles durante episodios de violencia política registrados en Bolivia.
Durante la jornada también estuvieron en el lugar autoridades del Gobierno nacional. El ministro de Desarrollo Productivo, Mario Justiniano, y el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco Quintanilla, participaron del operativo, pero no respondieron sobre la presencia de miembros de la organización cruceña en el enfrentamiento con los sectores movilizados.
La difusión de imágenes también aumentó las críticas. Un video difundido por la Red Uno de Bolivia mostró a jóvenes vinculados con este grupo repartiendo artefactos artesanales durante el conflicto. En la grabación se escucha la frase “quiénes quieren bazuquear”, mientras efectivos policiales aparecen cerca de la escena.
Antes de los hechos ocurridos en San Julián, el Gobierno difundió un mensaje del presidente Paz, posteriormente borrado, donde convocó a la población a acompañar a las fuerzas de seguridad en las acciones contra los bloqueos.
“Necesitamos que toda la sociedad boliviana, aquellos que quieren la Bolivia del futuro, se movilicen, se movilicen junto a nuestras Fuerzas Armadas, junto a nuestra Policía, se movilicen para desbloquear el país, se movilicen para defender la democracia, la institucionalidad, la Constitución”, manifestó.
