El acuerdo por 1.900 millones de dólares fija objetivos que Bolivia deberá cumplir durante el programa. Los documentos oficiales no incluyen privatizaciones ni despidos como exigencias directas.
El financiamiento de 1.900 millones de dólares acordado entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) no será entregado de una sola vez ni de manera automática. Los recursos estarán sujetos al cumplimiento de un programa económico que contempla objetivos fiscales, monetarios y cambiarios, cuya ejecución será evaluada periódicamente por el organismo antes de autorizar cada desembolso. Así lo establecen el comunicado oficial del Fondo y la información difundida tras el acuerdo técnico alcanzado con el Gobierno boliviano.
EL PRÉSTAMO ESTÁ SUJETO A REVISIONES
El documento oficial del FMI señala que el propósito del programa es restablecer la estabilidad macroeconómica, fortalecer las reservas internacionales, reducir el déficit fiscal y crear condiciones para una recuperación sostenible de la economía.
Para verificar esos avances, el organismo realizará revisiones durante la vigencia del programa. Cada evaluación determinará si Bolivia continúa cumpliendo las metas establecidas y, en función de esos resultados, podrán liberarse nuevos desembolsos del financiamiento comprometido.
Este mecanismo forma parte de los programas habituales del Fondo y busca asegurar que los recursos sean entregados conforme se ejecutan las políticas acordadas.
Uno de los puntos que más interrogantes ha generado es si el préstamo obliga al país a privatizar empresas estatales, reducir el número de funcionarios públicos o eliminar programas sociales.
Hasta ahora, la respuesta es negativa.
Ni el comunicado oficial del FMI ni la información difundida por el organismo incluyen ese tipo de medidas como condiciones expresas del acuerdo técnico.
Lo que sí aparece es el compromiso de avanzar en un proceso de consolidación fiscal, recuperar la estabilidad económica y continuar con las reformas que el propio Gobierno comenzó a implementar.
En uno de los párrafos del documento, el Fondo afirma que las autoridades bolivianas «han lanzado un plan decisivo de reformas» para enfrentar la situación económica y recuperar la confianza.
EXISTEN DISTINTAS FORMAS DE CUMPLIR LAS METAS
Las metas económicas fijadas por el programa pueden alcanzarse mediante diferentes decisiones de política pública.
Para reducir el déficit fiscal, por ejemplo, un gobierno dispone de varias herramientas. Puede aumentar ingresos mediante una mejor recaudación tributaria, disminuir determinados gastos, revisar subsidios, reorganizar inversiones o aplicar otras medidas administrativas.
El FMI no establece cuál de esas alternativas debe aplicarse.
Por ello, aunque algunas decisiones como reducir el gasto público o modificar subsidios podrían contribuir al cumplimiento de las metas, no forman parte de una obligación específica establecida por el organismo en el acuerdo conocido hasta ahora.
CAMBIOS PREVISTOS EN POLÍTICA ECONÓMICA
Entre los objetivos también figura avanzar hacia una mayor normalización del mercado cambiario.
El Fondo considera necesario reducir las distorsiones existentes en el acceso a divisas mediante un régimen cambiario más flexible y fortalecer las reservas internacionales, uno de los indicadores que más se deterioró durante los últimos años.
Asimismo, plantea eliminar el financiamiento monetario del déficit fiscal por parte del Banco Central, una medida orientada a reforzar la estabilidad de las cuentas públicas.
EL MONTO TIENE LÍMITES TÉCNICOS
El crédito aprobado asciende a 1.900 millones de dólares, una cifra inferior a las expectativas iniciales expresadas por el Gobierno.
El FMI explicó que el tamaño del programa fue determinado considerando las necesidades de financiamiento externo del país, la sostenibilidad de la deuda, la capacidad futura de pago y la cuota que Bolivia mantiene como país miembro dentro del organismo.
Esos elementos sirven como referencia para definir el volumen de los préstamos que pueden ser autorizados.
Antes de que comiencen los desembolsos, el acuerdo técnico deberá recibir la aprobación del Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional. Una vez cumplido ese paso, también deberá seguir los procedimientos establecidos por la legislación boliviana para la incorporación de este financiamiento.
La información oficial del FMI y los reportes internacionales coinciden en que el acceso a los recursos estará directamente vinculado al cumplimiento de las metas macroeconómicas pactadas, sin que exista una obligación expresa de ejecutar privatizaciones, despidos de personal o eliminación de bonos sociales como condición para recibir el préstamo.
