El presidente Luis Arce oficializó este martes el nombramiento de Roberto Ríos como nuevo ministro de Gobierno, en sustitución de Eduardo del Castillo, quien presentó su renuncia para enfocarse en su campaña electoral como candidato a la presidencia por el Movimiento Al Socialismo (MAS). Ríos, quien hasta ahora se desempeñaba como viceministro de Seguridad Ciudadana, asumió el cargo con un discurso enfocado en la seguridad interna, la unidad nacional y la defensa del orden democrático.

Un relevo con experiencia y desafíos

En su primer mensaje como titular de la cartera de Gobierno, Ríos destacó su conocimiento de la institución y aseguró que asume el puesto «con humildad y determinación».

«Conozco los retos que enfrenta nuestro país en materia de seguridad, y asumo esta responsabilidad con el firme compromiso de trabajar sin descanso para garantizar la paz y el orden interno», afirmó.

Además, advirtió sobre «amenazas que buscan socavar la democracia» y rechazó cualquier intento de imponer la violencia sobre el diálogo. «No permitiremos que grupos antidemocráticos pretendan desestabilizar al gobierno legítimo. La unidad entre bolivianos será nuestra fortaleza para combatir la delincuencia y mantener la tranquilidad», sostuvo.

Arce respalda a Ríos y enfatiza en la estabilidad

El presidente Arce, durante el acto de posesión, elogió la trayectoria del nuevo ministro, destacando su «capacidad y preparación» para asumir el desafío. «Estoy seguro de que Roberto cumplirá con excelencia esta función, como lo ha hecho en cada responsabilidad que se le ha encomendado», expresó.

El mandatario también hizo referencia a los intentos de desestabilización que, según él, persisten en el país. «Siempre habrá sectores que quieran alterar la democracia, pero en nuestro gobierno hemos demostrado que el diálogo prevalece. Durante nuestra gestión, ningún conflicto ha terminado en pérdidas de vidas, y ese es el camino que seguiremos», remarcó.

Asimismo, Arce reiteró su compromiso con la celebración de las elecciones generales de agosto, descartando cualquier posibilidad de postergación. «Algunos no quieren que haya comicios, pero el pueblo boliviano decidirá su futuro en las urnas. Garantizaremos una transición democrática y transparente», aseguró.

Del Castillo se despide y resalta sus logros

Por su parte, Eduardo del Castillo, el ahora exministro de Gobierno, agradeció al presidente Arce por la «confianza depositada en él» al asignarle uno de los cargos más importantes del Ejecutivo. En un emotivo discurso, repasó los logros de su gestión, entre los que destacó la reducción de feminicidios y los avances en la lucha contra el crimen organizado.

«Hemos llevado a cabo la gestión más exitosa contra el narcotráfico en la historia de Bolivia. Los resultados están a la vista, y hoy nuestro país es más seguro gracias al trabajo coordinado entre las fuerzas del orden y la ciudadanía», afirmó.

Del Castillo dejó claro que su salida responde a su nuevo rol como precandidato presidencial del MAS, pero aseguró que seguirá trabajando por los ideales del partido. «Este no es un adiós, sino un hasta pronto. Seguiré en la lucha por la transformación que Bolivia necesita», concluyó.

Los retos inmediatos de Ríos

La llegada de Roberto Ríos al Ministerio de Gobierno ocurre en un contexto marcado por tensiones políticas, desafíos en seguridad ciudadana y la proximidad de las elecciones. Entre sus principales tareas estarán:

  1. Garantizar la seguridad en el proceso electoral, evitando enfrentamientos o actos de violencia.
  2. Fortalecer la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, continuando con las políticas implementadas por su antecesor.
  3. Mantener el diálogo con sectores opositores y movimientos sociales para evitar conflictos sociales.

Con un perfil técnico y experiencia en seguridad, Ríos asume con el respaldo del oficialismo, pero también con la presión de demostrar resultados en un escenario complejo.