El Ministerio de Gobierno activa un plan preventivo con presencia policial reforzada en puntos críticos, buscando evitar disturbios y garantizar que los bolivianos voten con tranquilidad y plena seguridad democrática.
El Gobierno anunció este lunes la implementación de un dispositivo de seguridad denominado “Elecciones en Paz”, cuyo objetivo central es blindar el proceso electoral previsto para el 17 de agosto. La estrategia fue presentada por el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, quien explicó que la iniciativa se trabajó en coordinación con la Policía Boliviana y cuenta con el aval del Tribunal Supremo Electoral.
El plan contempla la presencia de efectivos en áreas identificadas como vulnerables por su historial de conflictos en anteriores procesos. Entre ellas se mencionan el Trópico de Cochabamba, varias localidades de Santa Cruz y sectores puntuales de Potosí, zonas donde se teme que puedan registrarse intentos de sabotaje o actos violentos, como la quema de material electoral.
Ríos señaló que estas medidas surgen de evaluaciones previas y advertencias recibidas por los organismos de seguridad, que buscan adelantarse a cualquier incidente que pueda enturbiar la voluntad popular. “Nuestra responsabilidad es proteger el derecho ciudadano a elegir a sus autoridades sin presiones ni amenazas”, afirmó en declaraciones a la prensa.
En paralelo, el ministro exhortó a los sectores que han anunciado protestas a reconsiderar su postura. De forma implícita, se refirió a grupos afines al expresidente Evo Morales, pidiéndoles que depongan actitudes que pongan en riesgo la estabilidad de la jornada electoral.
El despliegue se activará días antes de la votación y se mantendrá hasta que concluya el conteo oficial, garantizando no solo la seguridad de los recintos, sino también de las rutas de traslado de ánforas y actas.
