La presencia policial en surtidores de Cobija comenzó tras los reclamos del transporte urbano, que denunció filas interminables, especulación y venta irregular de combustible mientras miles de familias enfrentan dificultades diarias.

El comandante departamental de la Policía de Pando, Erland Monasterio, confirmó que se desplegarán efectivos en estaciones de servicio de Cobija para controlar la venta de gasolina y frenar la reventa clandestina que afecta al transporte y a la población.
La autoridad llegó hasta instalaciones de YPFB luego de una protesta protagonizada por transportistas y mototaxistas, quienes denunciaron que parte del combustible termina en manos de revendedores que lo comercializan a precios elevados. Durante el encuentro, uno de los dirigentes pidió acciones inmediatas para evitar el descontrol en la distribución.
Monasterio respondió que ya existe coordinación con la Agencia Nacional de Hidrocarburos para ejecutar operativos permanentes en los surtidores. “Se va a destinar personal policial para controlar la venta y evitar abusos con el carburante”, señaló ante los manifestantes.
También advirtió que la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos realizará controles a motorizados sin placas que lleguen a cargar combustible. Explicó que los vehículos observados serán verificados y, si no presentan denuncias, pasarán a Tránsito para la aplicación de sanciones económicas por circular sin identificación oficial en la ciudad.