Bombardeos en Gaza golpean viviendas, mezquitas y campos de refugiados, dejando decenas de muertos, heridos y familias desplazadas, mientras hospitales luchan por atender la emergencia humanitaria.
Una nueva jornada de violencia sacudió la Franja de Gaza, donde ataques aéreos israelíes dejaron al menos 100 personas muertas, entre ellas 22 niños, según informaron médicos de la zona. Las ofensivas se centraron en áreas con alta densidad poblacional, afectando hogares, mezquitas y campos de refugiados, lo que generó un gran número de heridos y desplazados.
En el campo de Nuseirat, la residencia de la familia Abu Dalal fue alcanzada por un bombardeo, provocando la muerte de 10 personas, incluidos tres menores. La vivienda de la familia Aql también sufrió impactos directos, ocasionando tres fallecidos y varios heridos, mientras continuaban los ataques en los alrededores.
El sur de la Franja, específicamente Al-Mawasi en Jan Yunis, también fue escenario de tragedia. De acuerdo con el Complejo Médico Nasser, tres niños fallecieron a consecuencia de los bombardeos. La ciudad de Gaza y sus alrededores no quedaron exentos: barrios como Al-Zaytoun recibieron proyectiles cercanos a la mezquita Al-Shamaa, dejando un número indeterminado de heridos.
En Deir al-Balah, los ataques destruyeron un campamento de refugiados cercano al Hospital Al-Aqsa, causando la muerte de tres personas y dejando a varias heridas. Posteriormente, una tienda de campaña utilizada como refugio temporal fue alcanzada, sumando más víctimas al saldo ya devastador.
El campo de Al-Bureij también sufrió los embates. La vivienda de la familia Abu Sharar fue impactada, provocando cinco fallecimientos. En el mismo campo, una escuela utilizada como albergue temporal fue bombardeada, y los heridos fueron trasladados al Hospital Al-Awda, mientras personal médico enfrentaba una creciente presión para atender la emergencia.
Los habitantes de Gaza relatan escenas de desesperación y miedo. Familias enteras se desplazan de un refugio a otro buscando seguridad, mientras los hospitales reportan saturación de pacientes. Los médicos locales advierten sobre la vulnerabilidad de los menores y de quienes se han visto obligados a abandonar sus casas sin tiempo para resguardar sus pertenencias.
A lo largo del día, la ofensiva aérea continuó, dejando un panorama de destrucción en viviendas, escuelas y lugares de culto. La población enfrenta incertidumbre y temor ante cada nuevo bombardeo, mientras los servicios de emergencia tratan de asistir a quienes han quedado atrapados en medio de los ataques.
La situación mantiene a la comunidad internacional atenta, mientras los ciudadanos de Gaza lidian con las consecuencias inmediatas de la escalada militar y la constante amenaza que afecta su vida cotidiana y seguridad.
