El presidente Rodrigo Paz presentó su primer mensaje a la nación destacando el inicio de una etapa de reconstrucción, diálogo interno y reposicionamiento internacional, con énfasis en la democracia y el servicio público.


El presidente Rodrigo Paz dirigió este sábado su primera alocución oficial al país, luego de asumir la conducción del Estado en una ceremonia que congregó a autoridades nacionales, delegaciones internacionales y ciudadanos que asistieron para presenciar el inicio del nuevo periodo gubernamental. En su discurso, el Jefe de Estado remarcó que Bolivia ingresa a una etapa marcada por la apertura hacia el mundo, la defensa de las libertades ciudadanas y el fortalecimiento del servicio público como principio fundamental de la gestión.

Paz afirmó que la tarea que hoy asume no constituye un privilegio personal ni un destino de honores, sino una responsabilidad compartida con la ciudadanía. Acompañado del vicepresidente Edmand Lara, subrayó que el gobierno que se pone en marcha buscará trabajar cerca de la gente y promover la unidad en un contexto donde, según expresó, la división interna debilitó al país en los últimos años. “Avanzamos más cuando nos encontramos y no cuando nos separamos”, señaló ante el aplauso de los asistentes.

Durante la intervención, el mandatario dedicó unas palabras a su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora, reconociendo la influencia de su trayectoria política y la acompañó como parte de la formación personal y pública que lo condujo hasta este momento. El gesto fue recibido con manifestaciones de afecto y aplausos entre los presentes.

Uno de los ejes centrales del mensaje estuvo enfocado en la situación económica que enfrenta el país. Paz describió un escenario de reservas internacionales disminuidas, un nivel de endeudamiento elevado, dificultades en el abastecimiento de combustibles y una estructura estatal que calificó como pesada y burocrática. Sostuvo que esta combinación de factores ha generado desconfianza en la población y en los actores económicos. “Nos entregan un país fatigado, pero no derrotado. Bolivia tiene la capacidad de levantarse”, afirmó.

El Presidente también hizo referencia a los ingresos por la explotación del gas durante los últimos años, señalando que estos recursos no se tradujeron en un fortalecimiento estructural del aparato productivo ni en un desarrollo sostenible. Según indicó, el desafío ahora será administrar con prudencia y ejecutar políticas que permitan recuperar la estabilidad y generar crecimiento.

Como medida inmediata, anunció la coordinación para el ingreso de cisternas con diésel y gasolina desde la noche previa, con el fin de disminuir las largas filas que se registraron en distintas regiones. Aseguró que estas acciones se irán ampliando para estabilizar el suministro.

Finalmente, Paz afirmó que el nuevo gobierno trabajará bajo los principios de respeto a la ley, vigencia plena de la democracia y compromiso con el bien común, invitando a la población a acompañar el proceso con unidad y esperanza.