Simpatizantes de Nuevas Ideas en Libertad recorrieron el centro paceño para exigir respeto al rol del vicepresidente Edmand Lara, mientras el Gobierno cuestionó la protesta y pidió evitar más conflictos durante la crisis nacional.
La mañana de este viernes, una masiva columna de adherentes a Nuevas Ideas en Libertad avanzó por el corazón de La Paz con un mensaje directo: defender la presencia política del vicepresidente Edmand Lara en medio de su pública fricción con el presidente Rodrigo Paz. La marcha, que partió desde la avenida Montes, reunió a ciudadanos que dijeron sentirse desplazados por las recientes decisiones del Ejecutivo.
Los manifestantes denunciaron que el excapitán está siendo marginado en espacios donde, según ellos, debería jugar un rol central. Portaban pancartas improvisadas y repetían consignas que reivindicaban su liderazgo. “No vamos a permitir que lo oculten”, gritaban mientras caminaban hacia El Prado, donde acordaron instalar una reunión abierta “para decidir próximos pasos”. Muchos aseguraron estar en “vigilia”, convencidos de que la defensa del vicepresidente también es una defensa del voto popular.
La protesta desató una inmediata respuesta gubernamental. Desde Palacio, la vocera presidencial, Carla Faval, expresó su sorpresa por la medida y señaló que aún no existe claridad sobre qué impulsa realmente la movilización. Según afirmó, hay “motivaciones no explicitadas” que podrían estar orientando la convocatoria. También pidió evitar paralizar al país cuando este atraviesa un periodo de incertidumbre económica y política.
“El país enfrenta dificultades serias y lo que menos necesitamos es detener su funcionamiento con nuevas tensiones. El presidente valora profundamente a los sectores sociales, pero este no es un momento apropiado para movilizaciones masivas”, sostuvo Faval, con un tono que buscó contener el conflicto sin desestimar la protesta.
En las calles, la narrativa fue distinta. Daniel Redix, uno de los dirigentes visibles de la marcha, defendió la presencia de la multitud asegurando que su participación es fruto de una convicción personal. Dijo no tener trayectoria partidaria y denunció que “los mismos de siempre” vuelven a ocupar espacios clave dentro del Gobierno. “Defendemos al pueblo. No nos vamos a guardar nada, porque quienes ya han saqueado este país no pueden seguir tomando decisiones”, manifestó.
Redix también dirigió críticas severas al presidente Rodrigo Paz, acusándolo de empujar al país hacia un escenario de mayor confrontación interna. “El pueblo se levanta cuando lo quieren engañar. No vamos a quedarnos de brazos cruzados si pretenden desconocer el apoyo a Lara”, declaró ante los asistentes.
A lo largo del recorrido, los cánticos en favor del vicepresidente fueron constantes. “¡Viva el capitán Lara!” resonó entre los marchistas, que insistieron en que su respaldo no está siendo escuchado por las autoridades nacionales. Varios participantes afirmaron sentirse “defraudados” por lo que consideran una falta de reconocimiento a la decisión de las bases.
La concentración final en El Prado cerró la jornada con un llamado a mantener la unidad y la presión social.
