Comunicación oficial confirma atrasos desde diciembre y fija nuevo esquema desde marzo. Sueldos serán depositados en Bolivia y el costo de vida continuará cubriéndose en dólares mediante gestión especial.


El Ministerio de Relaciones Exteriores dispuso una modificación en el sistema de pagos para su personal destinado fuera del país. Desde marzo, los salarios serán acreditados en bolivianos en cuentas dentro de Bolivia, luego de varios meses en los que no se pudo cumplir con los desembolsos en moneda extranjera.
La instrucción fue enviada a todas las misiones diplomáticas a través de una comunicación interna de carácter urgente. En ese documento, la Cancillería admite que la falta de dólares afectó directamente el pago de haberes y beneficios, generando retrasos desde diciembre de la pasada gestión.
El texto señala que la situación se prolongó durante varios meses y obligó a realizar gestiones continuas con el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. Como resultado de esas acciones, se logró acceder a divisas de manera excepcional para cubrir los montos pendientes.
El cronograma de regularización fue ejecutado en abril. El día 13 se abonó el salario correspondiente a diciembre, el 14 se canceló enero y el 15 se completó febrero. Con esos pagos, la institución logró ponerse al día tras el retraso acumulado que afectó a funcionarios desplegados en distintos países.
A partir de esa experiencia, la Cancillería decidió modificar el mecanismo de pago para evitar nuevas demoras. El nuevo esquema establece que los sueldos base serán depositados en bolivianos a través del Banco Unión S.A., en cuentas habilitadas dentro del país. Esta medida deja de lado el uso directo de divisas para el pago de salarios.
El documento también precisa que la compensación por costo de vida no será eliminada. Ese componente continuará en dólares, pero bajo un procedimiento distinto, coordinado con instancias financieras. La modalidad implica una administración separada respecto a los salarios, con el objetivo de asegurar su cobertura pese a las limitaciones existentes.
La comunicación está firmada por la Dirección General de Asuntos Administrativos, instancia encargada de la gestión operativa de estos pagos. En el contenido se deja constancia de que se realizaron todas las gestiones posibles para resolver los retrasos y que el nuevo sistema busca garantizar continuidad en los desembolsos.
El alcance de la disposición es general para el servicio exterior boliviano. Embajadas, consulados y representaciones permanentes deberán aplicar el nuevo esquema mientras se mantenga la restricción en el acceso a dólares.
El documento interno no introduce interpretaciones ni evaluaciones externas. Se limita a describir las dificultades enfrentadas, las gestiones realizadas y la decisión adoptada para ajustar el sistema de pagos. Con esa comunicación, la Cancillería deja establecido un cambio operativo que responde a la disponibilidad limitada de moneda extranjera y que modifica la forma en que el Estado cumple sus obligaciones con su personal fuera del país.