Marcelo Lea Plaza, exjuez procesado por el caso consorcio, fue hallado muerto en su casa de La Paz. Su defensa denuncia torturas y persecución por parte de exautoridades judiciales.

El silencio dominical fue interrumpido en la zona sur de La Paz cuando vecinos alertaron a la Policía sobre un hecho inusual en una vivienda donde cumplía detención domiciliaria el exjuez Marcelo Lea Plaza. Horas más tarde, las autoridades confirmaron su deceso. Lea Plaza, implicado en el denominado caso consorcio, fue hallado sin vida en circunstancias que aún son investigadas.

Los primeros reportes indican que el cuerpo fue encontrado por familiares, quienes notificaron a las fuerzas del orden. Personal forense y efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen se trasladaron al lugar para realizar el levantamiento legal y recolectar indicios. Hasta el momento, no se ha descartado ninguna hipótesis.

El nombre de Lea Plaza cobró notoriedad pública tras ser aprehendido el 12 de junio de este año, acusado de haber dictado una resolución que suspendió a la magistrada del Tribunal Supremo de Justicia, Fanny Coaquira Rodríguez. La decisión judicial derivó en una serie de procesos que lo vincularon con presuntos delitos de tráfico de influencias, consorcio entre funcionarios judiciales y falsificación de documentos oficiales.

Su abogada, Suleika Lanza, aseguró que el exjuez era víctima de persecución política y malos tratos durante su reclusión. “Esta muerte no fue un accidente. Marcelo fue torturado psicológicamente y responsabilizamos a exautoridades del sistema judicial y del Ejecutivo por lo ocurrido”, manifestó en contacto con la red Red Uno. La jurista añadió que la familia había denunciado, en repetidas ocasiones, el deterioro emocional de Lea Plaza y el hostigamiento constante que sufría.

La magistrada Fanny Coaquira, quien fue suspendida por orden del juez, también expresó que el exmagistrado padecía persecución y presiones internas. Recordó que él mismo había denunciado haber actuado bajo coerción de altos mandos judiciales al momento de emitir aquella controvertida resolución.

El caso consorcio sacudió los cimientos del sistema judicial boliviano. Lea Plaza, en su declaración inicial, afirmó que su decisión de suspender a Coaquira fue tomada bajo órdenes que provenían de niveles superiores. Estas declaraciones derivaron en la investigación de una presunta red de consorcio entre jueces, fiscales y funcionarios del Ministerio de Justicia.

Entre los investigados también se encuentra la exvocal del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, Claudia Castro, señalada en conversaciones filtradas donde supuestamente instruía al juez sobre cómo fundamentar legalmente la suspensión de la magistrada.

El exministro de Justicia, César Siles, permanece bajo detención domiciliaria por su presunta implicación en la red, acusado de manipular fallos judiciales para beneficiar a determinados sectores. Asimismo, el expresidente del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, Yvan Noel Córdova Castillo, figura como otro de los procesados dentro del mismo expediente.