El congresista de izquierda fue sentenciado a 15 años de prisión por supuesta afiliación terrorista, en un fallo judicial calificado como persecución política impulsada por sectores conservadores.
El congresista peruano Guillermo Bermejo, figura prominente de la izquierda y dirigente del movimiento Voces del Pueblo, fue sentenciado a quince años de prisión efectiva por el delito de afiliación a organización terrorista. La decisión, emitida por la Tercera Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria, generó un fuerte impacto político y social, al considerarse una acción judicial con motivaciones ideológicas más que jurídicas.
El fallo sostiene que Bermejo habría tenido vínculos con integrantes de Sendero Luminoso entre 2008 y 2009 en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM). Sin embargo, el parlamentario ya había sido absuelto dos veces por los mismos hechos. La reapertura del caso, sin nuevas pruebas ni elementos, fue interpretada como una jugada política destinada a neutralizar su candidatura presidencial dentro del bloque progresista.
Bermejo fue detenido inmediatamente tras conocerse la sentencia y trasladado a la carceleta del Poder Judicial en Lima, donde espera que el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) determine el penal en el que cumplirá su condena. Además, la resolución judicial establece el pago de 100 mil soles de reparación civil, 7.800 días multa y dos años de inhabilitación para ejercer cargos públicos una vez cumplida la pena.
Su abogado, Ronald Atencio, denunció que el proceso carece de sustento legal. “Estamos ante una condena política disfrazada de justicia. Guillermo Bermejo es ahora un preso político de la derecha. No existe prueba nueva ni testimonio veraz que justifique esta medida”, señaló ante los medios.
La noticia provocó reacciones inmediatas en el Congreso. El parlamentario Pasión Dávila, del Bloque Magisterial, calificó la sentencia de “inaceptable e ideológicamente dirigida”. En tanto, Hamlet Echevarría acudió personalmente al Poder Judicial para expresar su apoyo a su colega detenido. “He venido a traerle una colcha y acompañarlo. Esta no es una condena judicial, es una persecución política”, manifestó.
La congresista Sigrid Bazán, del Bloque Democrático Popular, exigió una revisión imparcial del proceso. “Dos absoluciones terminan en condena. La justicia peruana actúa con sesgo político, castigando a los opositores de la derecha y protegiendo a los suyos”, escribió en su cuenta de X.
El ex primer ministro Guido Bellido también se pronunció, advirtiendo que “la derecha usa el Poder Judicial como instrumento para eliminar voces disidentes”. Señaló que el encarcelamiento de Bermejo “evidencia la falta de independencia judicial y la criminalización del pensamiento de izquierda”.
Previo a su arresto, Bermejo venía encabezando la campaña electoral de Voces del Pueblo y figuraba entre los candidatos con mayor intención de voto en el bloque progresista. Su propuesta central era convocar a una Asamblea Constituyente para reformar el modelo político y económico del país, algo que —según sus aliados— incomodó profundamente a los sectores conservadores.
El congresista, hoy recluido, enfrenta su detención en medio de un clima de polarización, mientras su entorno político insiste en que su caso simboliza la persecución judicial que sufren las figuras de izquierda en el Perú.
