Estrategia de entregas masivas busca cerrar ciclo con justicia territorial.

Luis Arce insistió en que la entrega de las 1.376 obras debe ser entendida como un acto de justicia social y territorial. Recalcó que estas infraestructuras llegan a zonas urbanas y rurales, priorizando regiones históricamente excluidas.
En su intervención desde Viacha, el jefe de Estado hizo un balance de lo alcanzado: más de 61.000 obras entregadas desde 2020 y una inversión sin precedentes que, según datos oficiales, ha llegado a cada departamento del país.
Para concretar esta meta final, el gobierno ha dispuesto una agenda de entregas diarias, organizadas por ministerios y gobernaciones. Estas obras incluyen desde caminos hasta redes de alcantarillado, pasando por hospitales, plantas procesadoras, centros de formación técnica y programas habitacionales.
Arce destacó que, pese a las limitaciones económicas impuestas por bloqueos legislativos, el Gobierno ha sido capaz de sostener la inversión pública y mantener los niveles de ejecución más altos de los últimos años.
Concluyó que esta fase de entregas busca no solo cerrar su mandato, sino también dejar una huella concreta y medible para el pueblo boliviano.