La nueva estructura estatal somete el manejo agrario a la supervisión del Ministerio de la Presidencia y obliga al INRA a coordinar cada trámite con Autonomías para evitar decisiones aisladas.

El Gobierno consolidó un giro drástico en la administración del sistema agrario nacional al disponer que el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) pase a depender del Ministerio de la Presidencia, integrándose a la estructura del Viceministerio de Autonomías. La medida, respaldada por el Decreto Supremo 5488, redefine los mecanismos de control y deja en manos de esta cartera la responsabilidad de supervisar todas las decisiones vinculadas al saneamiento, el catastro y la distribución de tierras.

El instructivo emitido tras la reestructuración establece que ninguna actuación del INRA podrá ejecutarse sin la validación previa del Viceministerio de Autonomías. La directriz remarca que este nuevo orden busca evitar iniciativas unilaterales, asegurar coherencia entre niveles y garantizar que la gestión agraria responda estrictamente al rediseño institucional que impulsa el presidente Rodrigo Paz. Las direcciones departamentales y nacionales deben adecuar inmediatamente sus procedimientos al nuevo criterio de mando.

La viceministra Andrea Barrientos realizó una intervención presencial el viernes, revisando archivos y resoluciones aprobadas después del anuncio del reordenamiento. Durante su inspección encontró documentos firmados sin respetar la cadena de mando vigente, lo que motivó la activación de controles adicionales y la revisión inmediata de todas las actuaciones recientes. La autoridad consideró que estos hallazgos confirman la necesidad de instalar un sistema más disciplinado y evitar que persistan prácticas heredadas del esquema anterior.

Según Autonomías, la medida no implica un recorte formal de funciones, pero sí redefine la forma de ejercerlas. La cartera afirmó que el país necesita un modelo más transparente, con procedimientos verificables y una sola autoridad capaz de ordenar la ejecución de tareas sobre tierras. La centralización de la coordinación, afirmaron, es indispensable para frenar contradicciones internas y asegurar que las decisiones agrarias no generen conflictos administrativos ni vacíos jurídicos.

El Decreto Supremo 5488 también incorpora el Viceministerio de Tierras dentro del Ministerio de la Presidencia, instancia encargada de asumir atribuciones que antes recaían plenamente en el INRA, sobre todo en materia de seguridad jurídica. No obstante, la autoridad que dirigirá esa repartición aún no ha sido designada, lo que mantiene a la expectativa a sectores que requieren procedimientos urgentes o definiciones administrativas en curso.