Rodrigo Paz prioriza ministerios reducidos y diálogo sin cuotas, mientras sindicatos y movimientos sociales expresan preocupación por la exclusión de cargos políticos en la nueva administración del país.

Desde las primeras semanas de gestión, el gobierno del Partido Demócrata Cristiano (PDC) estableció que las organizaciones sociales no participarán directamente en los ministerios ni en cargos ejecutivos. Aun cuando estas agrupaciones respaldaron ampliamente la elección de Rodrigo Paz, la administración busca evitar “presiones y repartos de poder” que, según la oficialidad, marcaron décadas anteriores.

La diputada Claudia Bilbao, representante por El Alto, explicó que la decisión busca redefinir la relación entre Estado y sociedad civil. “No se trata de ignorarlos; seguiremos atendiendo sus demandas en educación, salud y trabajo. Pero no estarán dentro del gabinete”, precisó, enfatizando que la dirección del gobierno será exclusivamente del PDC.

Bilbao recordó que en gestiones anteriores, dirigentes sindicales ocuparon cargos estratégicos, situación que, a su juicio, derivó en intereses particulares que afectaron la estabilidad del país. “El reparto de responsabilidades entre organizaciones generó conflictos y contribuyó a la crisis económica y política que vivimos hoy”, dijo.

Según la legisladora, el nuevo gabinete apostará por decisiones institucionales claras y respaldo legislativo sin negociaciones por cuotas políticas. Señaló que la falta de autoridad del gobierno anterior permitió que ciertos sectores políticos fragmentaran el control del Parlamento, lo que dificultó la toma de decisiones.

Sobre la relación con la Central Obrera Boliviana (COB) y otras entidades, Bilbao aseguró que el diálogo se mantendrá abierto, aunque sin que la participación social implique exigencias de cargos. “Mantendremos la comunicación, pero las decisiones no se condicionarán por espacios en el Ejecutivo”, afirmó.

La diputada también adelantó un plan de reorganización ministerial. Se eliminarán los ministerios de Aguas, Tierras y Justicia, mientras otros serán fusionados, dejando un gabinete de 12 carteras. “Hay áreas que no cumplían su función correctamente, con personas cobrando sueldos sin responsabilidades claras”, explicó.