El Tribunal Electoral Departamental destaca organización, experiencia técnica y coordinación institucional en un proceso que superó dificultades previas y operativas en todo el territorio pandino.


El proceso electoral subnacional en Pando concluyó con un balance positivo marcado por la coordinación institucional, la experiencia técnica del equipo electoral y una ejecución que logró sostener el calendario previsto en un territorio con limitaciones estructurales. La evaluación que realiza el presidente del Tribunal Electoral Departamental (TED), Jorge Justiniano, coloca en primer plano el trabajo conjunto que permitió llevar adelante la votación, el cómputo y la fase final sin interrupciones de fondo.
“Hemos hecho un trabajo limpio, transparente y confiable”, afirma Justiniano, al resumir un proceso que comenzó con dificultades administrativas heredadas, pero que logró encaminarse hacia una jornada electoral sin incidentes de magnitud. El resultado final se definió en una sola vuelta, consolidando la elección de autoridades departamentales y municipales en todo el territorio pandino.
El desarrollo del proceso estuvo atravesado, en su etapa inicial, por observaciones a candidaturas y resoluciones que generaron tensiones en el escenario político. Justiniano explica que esas situaciones no se originaron en la actual gestión, sino que correspondían a decisiones previas que debieron ser resueltas conforme a la normativa vigente. “Había una habilitación que era inconstitucional, así lo establecía una resolución del Tribunal Supremo Electoral, y eso se resolvió como correspondía”, señala.
Superada esa etapa, el trabajo se concentró en la organización de la jornada electoral, que en Pando implica enfrentar condiciones geográficas complejas. El departamento mantiene dificultades históricas de acceso a varias comunidades, con rutas en mal estado y zonas donde el transporte terrestre no siempre es viable.
En ese escenario, la planificación logística fue uno de los ejes centrales. El TED diseñó un esquema que combinó distintas vías de traslado para garantizar la llegada del material electoral y el retorno de las actas. “Cuando planificamos, ya sabíamos que no todas las rutas iban a estar en condiciones, por eso teníamos alternativas previstas”, explica Justiniano.
El operativo incluyó transporte terrestre, fluvial y aéreo. Uno de los puntos estratégicos fue la instalación de una base operativa en Riberalta, desde donde se trasladaron decenas de actas electorales hacia la capital pandina. La utilización de una aeronave permitió sortear las dificultades de acceso en provincias alejadas, facilitando la concentración del material en tiempos más cortos.
Ese despliegue logístico se apoyó en la experiencia acumulada por el equipo técnico del TED, que ya había participado en procesos anteriores. “Aquí hay gente con experiencia en materia electoral, y eso ha sido fundamental para tomar decisiones en momentos clave”, indica Justiniano.
La jornada de votación se desarrolló sin interrupciones relevantes. Los recintos electorales abrieron conforme al horario establecido y las mesas fueron instaladas con normalidad. En algunos casos puntuales, la ausencia de jurados electorales obligó a aplicar el procedimiento legal de designar ciudadanos presentes en las filas. “Eso ocurre en todos los procesos, no es algo fuera de lo común”, aclara.
El presidente del TED pone énfasis en el rol de los jurados como base del sistema electoral. “La tarea principal se realiza en la mesa de sufragio, y está en manos de ciudadanos sorteados que son capacitados para ese día”, explica. A ello se suma la participación de delegados de organizaciones políticas y la presencia de la ciudadanía, que actúan como mecanismos de control directo.
El resguardo del proceso contó con el apoyo de las Fuerzas Armadas, la Policía y la Fiscalía Departamental, que acompañaron tanto la jornada de votación como el traslado del material electoral. “Es un trabajo conjunto, no es solo del Tribunal, hay varias instituciones que aportan para que todo funcione”, señala Justiniano.
Uno de los aspectos que marcó el desarrollo del proceso en Pando fue la decisión de mantener el cómputo oficial de manera continua. A diferencia de otros departamentos, donde se realizaron pausas prolongadas, el TED optó por sostener el trabajo sin interrupciones significativas.
“Una vez que tienes actas en mano, lo más adecuado es darle continuidad al cómputo”, explica Justiniano. La medida permitió avanzar de forma sostenida en la consolidación de resultados, evitando retrasos y manteniendo un flujo constante de información.
El trabajo se extendió durante la noche con equipos conformados por vocales, técnicos y personal de apoyo. En total, entre 40 y 50 personas participaron directamente en el proceso de cómputo. “Es un esfuerzo grande, porque son jornadas largas y se requiere concentración permanente”, señala.
La única pausa se realizó en la mañana siguiente, luego de varias horas continuas de trabajo. Para entonces, una parte significativa de las actas ya había sido procesada. El flujo constante de material desde distintos puntos del departamento permitió completar el cómputo en un tiempo reducido.
Ese resultado posicionó a Pando como el primer departamento en cerrar el cómputo oficial, un dato que Justiniano atribuye a la planificación previa y a la coordinación del equipo. “No es un trabajo individual, es el resultado del esfuerzo de muchas personas”, insiste.
El balance institucional también incluye el acompañamiento de organismos de observación electoral, que realizaron seguimiento al proceso. Según Justiniano, ese monitoreo permitió validar la forma en que se desarrollaron las distintas etapas, desde la organización hasta el conteo final.
En paralelo, el TED identifica aspectos de la normativa que podrían ser ajustados en futuros procesos. Uno de ellos es el plazo para la inhabilitación de candidaturas, que en algunos casos se extiende hasta días previos a la elección. “Eso genera complicaciones porque las papeletas ya están impresas y no se pueden modificar”, explica.
También se menciona la práctica de algunas organizaciones políticas de registrar listas incompletas, lo que deriva en altos niveles de inhabilitación en la etapa de revisión. “Se presentan candidatos sin cumplir requisitos, con la idea de sustituir después”, señala Justiniano.
Otro punto recurrente es el padrón electoral, que suele ser objeto de cuestionamientos en cada proceso. El presidente del TED indica que se trata de un registro certificado, aunque reconoce que existe la intención de actualizarlo en el futuro.
Con el cómputo cerrado, el proceso entra en su fase final con la entrega de credenciales a las autoridades electas. En total, son más de 200 cargos entre titulares y suplentes en la Gobernación y los gobiernos municipales, además de representantes de pueblos indígenas que fueron elegidos bajo sus propias normas.
Este acto marcará el cierre formal del calendario electoral en el departamento. A partir de ese momento, las nuevas autoridades asumirán funciones en un contexto que, según Justiniano, requiere gestión y responsabilidad.
Desde su experiencia en el proceso, señala que la expectativa ciudadana está centrada en resultados concretos. “La población espera que las autoridades trabajen y utilicen los recursos en beneficio del departamento”, afirma.
El proceso electoral en Pando deja como resultado una ejecución sostenida en condiciones complejas, con un esquema logístico adaptado al territorio, participación de múltiples instituciones y un equipo técnico que operó con base en experiencia acumulada. Ese es el balance que presenta el Tribunal Electoral Departamental tras el cierre de las subnacionales en la región.
La nota completa usted puede ver en las redes sociales del semanario El Progreso de Pando, en una entrevista exclusiva del programa MARCO SIN FILTRO