Las decisiones sobre el retorno a la presencialidad dependen del aval de los Sedes departamentales, que monitorean los brotes activos.
Ante la persistencia de casos activos de sarampión en varias regiones del país, el Ministerio de Educación determinó mantener la modalidad de clases a distancia en los municipios afectados. La medida fue comunicada oficialmente por el viceministro de Educación Regular, Eudal Tejerina, quien precisó que las Direcciones Departamentales de Educación deberán coordinar directamente con los Servicios Departamentales de Salud (Sedes) para definir si se retorna o no a las aulas de manera presencial.
“El criterio es claro: si hay casos activos en un municipio, las clases se mantienen en modalidad virtual. Si no hay nuevos contagios y los pacientes anteriores ya se recuperaron, se puede volver a la presencialidad, previa evaluación del Sedes”, afirmó Tejerina en conferencia de prensa.
Actualmente, Bolivia acumula 195 casos confirmados de sarampión, de los cuales 173 ya se recuperaron, mientras que 22 continúan activos, lo que ha obligado a las autoridades sanitarias y educativas a mantener una vigilancia constante.
Las ciudades de La Paz y El Alto, donde se reportaron casos recientemente, continuarán con el sistema a distancia, tal como fue recomendado por el Sedes paceño. La medida busca evitar la propagación del virus entre estudiantes, docentes y personal administrativo, especialmente en un contexto en que los niveles de vacunación aún presentan brechas en determinadas zonas del país.
La reanudación de clases presenciales dependerá, en todos los casos, de los informes epidemiológicos locales. El viceministro reiteró que las decisiones no serán impuestas de manera unilateral desde el nivel central, sino que se adoptarán bajo un enfoque de responsabilidad compartida entre los entes educativos y sanitarios.
Mientras tanto, el horario de invierno seguirá vigente mientras persistan las bajas temperaturas, como medida adicional para proteger la salud de la comunidad educativa.
El sarampión, enfermedad que se creía controlada en el país, ha reaparecido en el primer semestre de 2025 con un brote inesperado que preocupa a autoridades y especialistas. Si bien la mayoría de los pacientes ha evolucionado favorablemente, la presencia de casos activos obliga a mantener la alerta en centros educativos y zonas de alta concentración poblacional.
Los equipos de salud también realizan campañas de vacunación focalizadas en los municipios con mayor riesgo, al tiempo que se refuerza la comunicación preventiva para que padres de familia, maestros y estudiantes comprendan la importancia de mantener protocolos de bioseguridad.
Desde el Ministerio de Educación se reiteró el compromiso de priorizar la salud sin descuidar el proceso pedagógico. Por ello, se mantiene activa la plataforma de educación a distancia y se impulsa el uso de recursos digitales, sobre todo en regiones donde el retorno a las aulas aún no es viable.
