El Tribunal Supremo Electoral presentó el formato definitivo del documento que será utilizado en los comicios generales del 17 de agosto, con dos franjas diferenciadas para el binomio presidencial y los candidatos legislativos.

El proceso rumbo a las Elecciones Generales 2025 avanza conforme al cronograma establecido. Este martes, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) presentó el diseño definitivo de la papeleta de sufragio que utilizarán los ciudadanos el próximo 17 de agosto, fecha en la que Bolivia elegirá a su nuevo binomio presidencial, así como a sus representantes en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Gustavo Ávila, vocal del TSE, fue el encargado de brindar los detalles sobre la estructura del documento, que ya cuenta con aprobación oficial. El formato contempla dos franjas diferenciadas: una destinada exclusivamente a la elección del binomio presidencial y otra para los candidatos a diputados uninominales e indígenas.
“El diseño está estructurado de manera clara, con el propósito de facilitar el ejercicio del voto y evitar confusiones entre los distintos niveles de elección”, explicó Ávila ante la prensa.
En total, se habilitarán 63 circunscripciones uninominales a nivel nacional, que representan a igual número de territorios electorales donde se elegirán diputados por mayoría simple. Paralelamente, se contará con siete circunscripciones especiales indígenas, cuyas candidaturas serán sometidas a votación directa dentro de sus respectivas regiones, según establece la normativa electoral vigente.
El proceso de organización de los comicios avanza también en otros frentes. El pasado lunes 16 de junio, el TSE realizó el sorteo público que definió la ubicación de las franjas correspondientes a cada organización política en la papeleta de sufragio. La actividad se desarrolló en una sesión extraordinaria de Sala Plena, con la presencia de medios de comunicación y de representantes acreditados de las diez fuerzas políticas que competirán en las elecciones de agosto.
Durante el acto, se utilizó un ánfora transparente como parte del mecanismo de sorteo. Cada delegado político extrajo un bolillo numerado, el cual determinó el orden en que aparecerán sus candidaturas en la papeleta. Esta disposición es clave, ya que puede influir en la percepción visual del votante y tiene implicancias estratégicas para las campañas electorales.
El diseño presentado refleja un esfuerzo institucional por garantizar transparencia, equidad y claridad en el proceso electoral. La separación de franjas permite que los votantes distingan con mayor facilidad entre las elecciones nacionales —como la Presidencia y Vicepresidencia— y las candidaturas locales y representativas, como los uninominales e indígenas.
El TSE recordó que la impresión de las papeletas será realizada bajo estrictas medidas de seguridad, incluyendo códigos de control y protección contra duplicación. Además, se prevé la inclusión de elementos de accesibilidad para personas con discapacidad visual.
Ávila destacó que el organismo electoral está cumpliendo de manera rigurosa con cada etapa del calendario electoral, y aseguró que las condiciones estarán dadas para que la jornada del 17 de agosto se desarrolle con normalidad y plena participación ciudadana.
“Estamos trabajando con responsabilidad para que cada boliviano y boliviana pueda ejercer su derecho al voto en un marco de confianza, inclusión y legalidad”, remarcó el vocal.

Con este paso, el país entra en la recta final de su preparación para unos comicios que se anticipan reñidos y decisivos, con nuevas fuerzas políticas en competencia y un electorado que observa con atención cada avance institucional.