La tensión entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara se profundiza mientras crece la percepción de que Samuel Doria Medina actúa como el principal factor de discordia dentro del nuevo Gobierno
La crisis política desatada dentro del Gobierno a menos de dos semanas de iniciada la gestión continúa escalando y suma nuevos protagonistas. Esta vez, el vicepresidente Edmand Lara no solo denunció una supuesta vulneración constitucional por parte del presidente Rodrigo Paz Pereira, sino que apuntó directamente a Samuel Doria Medina como el “factor de perturbación” que, según él, estaría generando desorden, presiones y malas decisiones en la estructura del Ejecutivo
El detonante del conflicto fue la creación del Viceministerio de Coordinación Legislativa, una entidad que —según Lara— invade funciones exclusivas de la Vicepresidencia, tal como las define la Constitución. Para el Vicepresidente, esta nueva instancia no es solamente un error técnico, sino la expresión más clara de una estrategia para restarle poder político. “Sé que lo que han hecho es inconstitucional, y lo han hecho porque alguien los está asesorando mal”, dijo desde Brasil, donde participa en una cumbre climática.
Pero en esta oportunidad Lara fue más allá: señaló con nombre y apellido al empresario y líder de Unidad Nacional como el personaje que estaría interfiriendo en la toma de decisiones del Gobierno. “Samuel Doria Medina es el incordio dentro del gobierno; está moviendo hilos, presionando y acomodando a su gente en los espacios clave”, afirmó en un mensaje difundido en TikTok, red social que utiliza regularmente para comunicarse con los ciudadanos.
Lara sostuvo que la presencia de figuras cercanas a Doria Medina en el gabinete —entre ellas Gabriel Espinoza en Economía, José Luis Lupo en la Presidencia y Cinthia Yáñez en Turismo— responde a una estrategia para controlar sectores clave de la administración pública. Según él, la intención del empresario sería influir en áreas sensibles para imponer una agenda propia, no necesariamente alineada con los compromisos asumidos con la población durante la campaña electoral.
El Vicepresidente también cuestionó la designación de Wilson Santamaría al frente del nuevo Viceministerio, recordando que este formó parte del entorno que acompañó a la expresidenta Jeanine Áñez. “No nos rodeemos de gente que ya fracasó, que ya hizo daño. No es momento de repetir historias oscuras”, reclamó.
Las palabras de Lara resonaron con fuerza porque coincidieron con otro golpe político: la revelación de que Freddy Alejandro Vidovic Falch, recomendado por él para el Ministerio de Justicia, tiene una sentencia ejecutoriada que lo inhabilita para ejercer funciones públicas. La noticia fue difundida pocas horas después del anuncio del nuevo Viceministerio, lo que para el entorno del Vicepresidente fue interpretado como una maniobra para debilitar aún más su influencia interna.
Lara también hizo un llamado público al presidente Paz para que reflexione sobre las alianzas construidas en torno al nuevo Gobierno. “No entregues el poder a Samuel Doria Medina; él perdió en las urnas, pero ahora tiene más ministros que cualquiera. No conviertas la victoria del pueblo en un instrumento de presión para intereses que no nos representan”, afirmó con un tono firme y directo.
Las bases sociales que respaldan al Vicepresidente reaccionaron rápidamente. Diversas organizaciones anunciaron movilizaciones para este viernes en señal de apoyo a Lara y en rechazo a lo que consideran una “intromisión indebida” en la estructura estatal. No obstante, el Vicepresidente pidió moderación. Solicitó a sus seguidores mantener la calma y esperar su retorno al país para convocar a una reunión con dirigentes y legisladores de su fuerza política, desde donde se definirán las acciones a seguir.
El ambiente político, sin embargo, permanece tenso. Analistas observan que la disputa no solo es un desacuerdo institucional, sino un pulso por el control del Gobierno entre dos bloques internos: uno alineado con la visión del Presidente y otro que responde al liderazgo de Lara, quien asegura haber aportado un volumen significativo de votos durante la campaña electoral.
Mientras tanto, la Vicepresidencia prepara un análisis jurídico para evaluar la legalidad del recién creado Viceministerio de Coordinación Legislativa. No se descarta la presentación de recursos institucionales para frenar su instauración.
