Doria Medina (19.1%) y Quiroga (18.4%) lideran por escaso margen, mientras el 27% prefiere voto nulo, blanco o está indeciso

La última encuesta nacional de Ipsos CiesMori, encargada por Unitel, revela un panorama electoral fracturado donde el descontento ciudadano emerge como tercer contendiente. Según el estudio realizado entre el 22 y 26 de mayo, Samuel Doria Medina (Alianza Unidad) encabeza con 19.1% de preferencia, seguido de cerca por Jorge «Tuto» Quiroga (Alianza Libre) con 18.4%, una diferencia de apenas 0.7 puntos que mantiene la carrera en vilo.

El dato más revelador muestra que 27% de los bolivianos – equivalente a 1 de cada 4 votantes – rechaza las opciones disponibles: 10.5% votaría nulo, 6.5% blanco y 10% permanece indeciso. Esta cifra supera incluso la intención de voto del puntero, evidenciando un malestar generalizado con la oferta política.

Andrónico Rodríguez (Alianza Popular) se consolida como tercera fuerza con 14.2%, mientras los demás candidatos no logran superar el umbral del 10%: Manfred Reyes Villa (7.9%), Rodrigo Paz Pereira (4.3%) y Jhonny Fernández (3.7%) completan un escenario donde 6 de cada 10 electores no se identifican con los tres principales contendores.

La encuesta, aplicada a 2,500 personas en los nueve departamentos con margen de error de +/-2.2%, destaca particularidades regionales: en Santa Cruz (donde se realizaron 345 entrevistas para representar 1.99 millones de votantes) y La Paz (360 encuestas para 1.97 millones) se concentra la batalla clave, mientras en Pando 205 entrevistas representan a 77,583 habilitados.

Este mapeo electoral, con nivel de confianza del 95%, no solo expone la fragilidad de los liderazgos actuales – donde 625 encuestados prefieren no apoyar a ninguno frente a los 478 que optan por Doria Medina – sino que plantea un desafío mayúsculo: cómo reconectar con ese tercio del país que hoy rechaza todas las alternativas. Con estas cifras, las elecciones podrían decidirse más por el rechazo que por la adhesión.