La caída de energía eléctrica y señal telefónica movilizó a organizaciones sociales del Trópico de Cochabamba, que activaron cortes de ruta y vigilias denunciando acciones para detener a Evo Morales.
La noche del miércoles estuvo marcada por tensión y movilizaciones en el Trópico de Cochabamba, luego de un apagón que dejó sin electricidad ni comunicación a varias poblaciones de la región. Horas después del corte, organizaciones cocaleras y comunarios comenzaron a instalar bloqueos y vigilias ante versiones sobre un supuesto operativo dirigido contra Evo Morales.
Las primeras concentraciones se registraron en Chimoré, donde decenas de personas llegaron hasta instalaciones de UMOPAR y encendieron llantas en el ingreso al comando policial. Los movilizados denunciaron que la interrupción de energía generó temor en la población debido a rumores sobre una posible intervención en el Chapare.
Mientras avanzaba la noche, también se instalaron cierres de carreteras en sectores como El Castillo. Piedras, troncos y neumáticos fueron colocados sobre las vías por grupos de afiliados a las Seis Federaciones del Trópico, que declararon estado de emergencia y vigilancia permanente.
El dirigente cocalero Dieter Mendoza afirmó que el apagón “es una orden de arriba” y aseguró que el objetivo sería ejecutar acciones contra el exmandatario. “Todos los afiliados del trópico están movilizados”, declaró, al denunciar además la presencia de un ambiente de presión sobre la región.
Los sectores movilizados sostienen que Evo Morales permanece resguardado mientras continúan las protestas. “El corte de luz tiene el fin de capturar a Evo Morales”, manifestó Mendoza, quien responsabilizó al Gobierno por cualquier hecho que pudiera ocurrir durante las movilizaciones.
Desde UMOPAR se informó que los efectivos policiales permanecen dentro del recinto y atentos a cualquier incidente. Entretanto, la circulación de versiones sobre una supuesta captura de Morales incrementó la presencia de personas en los puntos de vigilia.
