El presidente boliviano no asistirá a la COP30 en Brasil. Su Gobierno enfatizó que la prioridad es la estabilidad institucional y el traspaso democrático de mando tras las elecciones nacionales.
El presidente Luis Arce no viajará a la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP30), que se celebrará en la ciudad brasileña de Belém entre el 10 y el 21 de noviembre. Pese a la invitación formal extendida por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario boliviano optó por permanecer en el país, concentrado en el proceso de transición de gobierno.
La viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, confirmó la decisión la noche del martes y explicó que Arce considera esencial acompañar este momento político con serenidad y responsabilidad. “El presidente ha decidido no viajar. Está enfocado en el proceso de transición democrática y en garantizar tranquilidad al país”, declaró.
Alcón remarcó que Bolivia vive una etapa inédita en casi tres décadas, ya que, después de 28 años, se concretará un traspaso de poder entre dos gobiernos electos, lo cual exige la presencia constante del jefe de Estado. “El presidente está trabajando junto a los ministerios para asegurar una entrega transparente y ordenada. No hay viajes previstos ni salidas del país”, precisó.
El anuncio fue realizado tras una ola de rumores difundidos por dirigentes opositores que insinuaban una supuesta intención de Arce de abandonar el territorio nacional aprovechando la invitación a la cumbre climática. Alcón rechazó con firmeza esas versiones, calificándolas como intentos de manipulación política. “Una vez más se usa la desinformación como herramienta para atacar al Gobierno. El presidente no huye, trabaja y cumple con su responsabilidad institucional”, afirmó.
La polémica fue impulsada por declaraciones de la diputada de Comunidad Ciudadana (CC), Lissa Claros, quien expresó preocupación por la posibilidad de que Arce utilice el avión presidencial para viajar a Brasil. La legisladora anunció que su bancada solicitará formalmente que el mandatario no abandone el país hasta la conclusión del proceso de transición.
El Gobierno respondió asegurando que tales planteamientos carecen de fundamento. “La oposición busca generar alarma donde no la hay. El presidente tiene una agenda nacional que cumplir y la estabilidad del país es su prioridad”, señaló Alcón.
La COP30 reunirá a representantes de más de 190 países bajo la coordinación de Naciones Unidas, con el objetivo de revisar los compromisos internacionales frente al cambio climático y debatir nuevas políticas globales para frenar el calentamiento del planeta.
Si bien Arce no participará de manera presencial, Bolivia estará representada por una comisión técnica especializada que llevará la postura nacional sobre defensa de la Amazonía, transición energética y justicia climática.
