Papeles internos revelados por la Red DTV muestran que los valores adicionales por barril fueron recortados después de la denuncia pública y la apertura de una investigación del Ministerio Público.

La revisión de contratos de compra de crudo en YPFB volvió a encender cuestionamientos tras la difusión de nuevos detalles sobre las condiciones económicas inicialmente pactadas y su posterior modificación. La Red DTV, a través de su director Junior Arias Paravicini, presentó documentación que evidencia una reducción significativa en el “premio” por barril, componente adicional al precio internacional del petróleo.

Los registros expuestos corresponden a acuerdos para la provisión de crudo con destino a Arica y Pocitos. En ambos casos, los valores consignados en los contratos originales fueron sustituidos mediante una adenda firmada el 23 de marzo, días después de que la denuncia se hiciera pública y se activara una investigación fiscal.

“Estaban robando a mano abierta. Ahora le van a pagar 8 dólares con 90 centavos”, afirmó Arias en su programa Detrás de la Verdad, al referirse a la reducción aplicada en uno de los puntos de entrega.

En el caso de Arica, el documento inicial establecía un pago de 22,18 dólares por barril como premio. Con la modificación, ese monto fue ajustado a 18 dólares. La diferencia, proyectada sobre el volumen comprometido, representa un recorte de varios millones de dólares en el costo total de la operación.

Para Pocitos, el cambio fue más pronunciado. El contrato original fijaba un premio de 20,88 dólares por barril, mientras que la adenda lo redujo a 8,90 dólares. Según la investigación periodística, este último valor coincide con referencias previamente disponibles en el mercado.

“Se denunció que Botrading vendía en Pocitos a 9.10 el premio, no el precio del barril, el premio”, precisó Arias, subrayando que el componente cuestionado no corresponde al valor del crudo en sí, sino al adicional por logística y comercialización.

La suma de los ajustes en ambos contratos alcanza aproximadamente 5.259.000 dólares. La Red DTV sostiene que esa cifra refleja el monto que se habría comprometido en exceso bajo las condiciones iniciales.

“Cuando no se roba, la plata alcanza”, expresó Arias durante la transmisión, al relacionar la reducción de los valores con la exposición pública del caso.

Los documentos difundidos incluyen informes internos fechados en enero, donde se detallan las condiciones originales de contratación, así como la adenda que deja sin efecto esos términos. La cercanía entre ambos momentos es uno de los elementos que el reportaje presenta como indicio de que los cambios no respondieron a factores externos, sino a la presión generada por la denuncia.

El material también menciona la contratación de asesores vinculados al proceso, con pagos que rondarían los 50.000 dólares. “Se les paga 50.000 dólares”, señaló Arias, al referirse a estos servicios, que —según indicó— forman parte del mismo esquema observado en la estructura de costos.

“Se les cayó el negocio”, añadió el periodista, al sostener que la modificación contractual impactó directamente en los márgenes previstos en los acuerdos iniciales.

La adenda fue suscrita en un contexto marcado por la intervención del Ministerio Público y la salida del entonces presidente de YPFB, Yusser Akli. La investigación permanece abierta y deberá establecer la legalidad de las condiciones originales y las responsabilidades en su definición.

La documentación presentada por la Red DTV, que según el medio proviene de archivos internos de la estatal petrolera, continúa bajo análisis. “Aquí están todos los documentos de YPFB”, afirmó Arias, asegurando que el material se encuentra resguardado.

Los datos difundidos colocan bajo observación el mecanismo de fijación del “premio” en la compra de crudo, un elemento que, de acuerdo con la denuncia, permitió establecer valores superiores a los que finalmente fueron aceptados tras la revisión.