La reciente reunión entre la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia y el Gobierno generó un acuerdo para abordar las necesidades del transporte, mientras se intensifica la controversia sobre la continuidad de la subvención a los hidrocarburos, advertida por exautoridades y sectores económicos.
Este martes, los dirigentes del transporte se reunieron con el presidente Rodrigo Paz en la Casa Grande del Pueblo, confirmando la instalación de mesas técnicas de trabajo con cuatro ministerios: Obras Públicas, Gobierno, Hidrocarburos y Economía. La intención es atender de manera inmediata los problemas estructurales que afectan la operación del transporte público y de carga en todo el país.
Lucio Gómez, representante de la Confederación Nacional de Choferes, explicó que los acuerdos priorizan temas urgentes como el estado de las carreteras, la seguridad en las rutas y la distribución de combustible, dejando en pausa la discusión sobre la subvención mientras se socialice con los sectores involucrados. “Vamos a trabajar con las comisiones correspondientes todos los problemas que tiene el transporte”, declaró Gómez.
Con Obras Públicas, los transportistas analizarán los tramos más críticos, los niveles de inversión y el cronograma de mantenimiento vial. Con el Ministerio de Gobierno, se abordarán temas relacionados con la Policía Caminera, Diprove y Tránsito, así como los procedimientos de control y seguridad. Las mesas con Hidrocarburos y Economía se centrarán en la logística de abastecimiento y la revisión de políticas que afectan la operación del transporte.
Mientras tanto, el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, reiteró su advertencia sobre los riesgos de mantener los subsidios a la gasolina, diésel, GLP y gas natural. A través de un mensaje en X, Ríos calificó de “irresponsable” la continuidad del sistema actual y alertó que podría generar desabastecimiento y caos económico en el mediano plazo. “La energía más cara es la que no hay”, afirmó, recordando que la falta de suministro impacta directamente en la economía del país.
La preocupación del exministro se ve respaldada por otras organizaciones, como la Asociación de Comercializadores Privados de Hidrocarburos de Santa Cruz (Asosur), que señala que los precios congelados incentivan el contrabando inverso de combustible. La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) también advirtió que mantener la subvención genera un gasto insostenible y limita la inversión productiva.
