Dirigentes vecinales, sindicales y organizaciones sociales aprobaron nuevas resoluciones en cabildo, rechazaron acudir a una mesa de diálogo y anunciaron que las movilizaciones continuarán en distintos puntos del país.

La ciudad de El Alto volvió a convertirse en el principal escenario de las organizaciones sociales movilizadas. En un cabildo desarrollado este martes en el sector de La Ceja, representantes vecinales, dirigentes sindicales y organizaciones campesinas aprobaron una resolución que reafirma la exigencia de renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz Pereira y declara estado de emergencia movilizada permanente.
La determinación fue asumida tras varias horas de intervenciones de dirigentes nacionales y regionales que coincidieron en señalar que las demandas de los sectores movilizados continúan sin ser atendidas. El encuentro también resolvió rechazar la convocatoria al diálogo planteada por el Gobierno y consolidar un Pacto de Unidad entre las organizaciones participantes.
La lectura de las conclusiones estuvo a cargo del presidente departamental de la Federación de Juntas Vecinales de La Paz, Justino Apaza, quien destacó que la principal decisión asumida por las bases fue mantener una posición unificada frente a la actual situación política.
Entre las resoluciones aprobadas figura la exigencia de liberar a todas las personas detenidas durante los conflictos sociales. Asimismo, se demandó el cese de procesos y acciones consideradas por los movilizados como mecanismos de presión contra dirigentes vecinales, sindicales y representantes de organizaciones sociales.
Otro de los puntos incorporados en el documento exige soluciones inmediatas a los problemas relacionados con el abastecimiento de combustibles y el incremento de precios de productos básicos, una preocupación que fue mencionada de manera reiterada por distintos oradores durante la concentración.
La jornada estuvo marcada por la reaparición pública del ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, quien volvió a participar en un acto masivo luego de semanas en las que denunció la existencia de amenazas judiciales y órdenes de aprehensión contra dirigentes vinculados a las movilizaciones.
Ante una multitud reunida en el corazón de la urbe alteña, Argollo sostuvo que la organización sindical mantendrá su compromiso con las decisiones adoptadas por las bases.
“Yo les pido a todos los dirigentes, así como a las bases, que no abandonen a su dirigencia y que la dirigencia tampoco abandone a sus bases. Desde la Central Obrera Boliviana no vamos a abandonar a nuestro pueblo”, manifestó durante su discurso.
El dirigente afirmó además que las organizaciones sociales enfrentan una situación de hostigamiento por su participación en las protestas y cuestionó las acciones asumidas por las autoridades contra representantes sindicales.
“Han tratado de criminalizar la protesta. Había sido delito ser portavoz de las bases”, declaró, provocando aplausos y muestras de respaldo entre los asistentes.
Argollo también aseguró que la COB no tomará decisiones alejadas de los mandatos de sus organizaciones afiliadas y sostuvo que cualquier posibilidad de diálogo deberá ser definida por las bases.
“Si el pueblo decide que vayamos al diálogo, iremos; pero si el pueblo determina que continuemos movilizados, seguiremos junto a nuestro pueblo”, expresó.
Durante el cabildo también participaron dirigentes de otras organizaciones nacionales que respaldaron las medidas de presión y la continuidad de las movilizaciones.
El secretario de Organización de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia, René Soliz, señaló que las protestas deben mantenerse y convocó a las organizaciones sociales a fortalecer la unidad en las calles.
Por su parte, Dieter Mendoza, vicepresidente de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, sostuvo que la salida a la actual coyuntura pasa por la renuncia presidencial y afirmó que esa posición fue debatida previamente en ampliados realizados por las organizaciones de su región.
“Renuncia de Paz y que posteriormente se convoque a elecciones en el marco de lo que establece la Constitución”, señaló durante su intervención.
A su turno, el ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Feliciano Vegamonte, convocó a ampliar la participación de distintos sectores sociales en las movilizaciones.
“Vamos a seguir convocando a la masificación. Esta lucha es en beneficio de todos los sectores”, manifestó el dirigente, quien además rechazó las acusaciones sobre un supuesto financiamiento de las protestas.
Las resoluciones aprobadas por el cabildo establecen cinco puntos centrales: la liberación de los detenidos en conflictos sociales, el cese de acciones contra dirigentes y movilizados, medidas urgentes para garantizar combustibles y estabilidad de precios, la declaratoria de emergencia permanente y la exigencia de renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Al concluir la concentración, Justino Apaza reiteró el respaldo de las juntas vecinales a Mario Argollo y a los sectores movilizados. “Hermano Mario, no estás solo; las organizaciones sociales y las juntas vecinales te damos nuestro respaldo”, afirmó ante los asistentes.