La Central Obrera Boliviana convoca a un cabildo nacional en El Alto con participación amplia de sectores laborales, agenda estructural y ruptura abierta con el Ministerio de Trabajo.

La Central Obrera Boliviana consolidó la convocatoria a su cabildo nacional del 1 de mayo en la ciudad de El Alto, planteando una movilización de alcance nacional que reunirá a sindicatos, federaciones, jubilados, maestros y organizaciones sociales en una jornada que se perfila como decisiva para el movimiento obrero. La cita, prevista desde las 09.00 en la avenida Panorámica Norte, a la altura del Teleférico Rojo, se enmarca en el Día Internacional del Trabajador, pero trasciende el carácter conmemorativo y se orienta a definir medidas concretas frente al escenario económico y político.

La dirigencia de la COB estableció una agenda compuesta por 11 puntos que abordan demandas inmediatas y temas estructurales. El eje principal es el incremento salarial, planteado bajo el concepto de reposición del poder adquisitivo, en respuesta al deterioro de los ingresos de los trabajadores. Esta demanda ha sido reiterada en semanas recientes y se constituye en el punto de mayor consenso entre los sectores convocados.

El temario también incluye el cumplimiento de promesas electorales, la defensa de los recursos naturales y el rechazo a procesos de privatización de empresas estatales. A esto se suman propuestas vinculadas a la reactivación del aparato productivo, la inversión en áreas rurales y la implementación de políticas de apoyo a sectores vulnerables. La situación de la salud y la educación públicas será igualmente evaluada, en medio de cuestionamientos sobre la capacidad del Estado para sostener estos servicios.

En el plano institucional, el cabildo abordará la defensa del voto soberano y el respeto a la Constitución, en un contexto que la dirigencia sindical considera marcado por tensiones y decisiones controvertidas. La COB busca, a través de este encuentro, definir una agenda nacional que articule las demandas de los trabajadores y establezca una línea de acción frente al Gobierno.

De manera paralela, la organización profundizó su conflicto con el ministro de Trabajo, Edgar Morales, a quien decidió desconocer formalmente. La COB recordó que solicitó su renuncia en tres ocasiones y argumentó que su permanencia en el cargo impide cualquier diálogo efectivo. Esta postura derivó en la decisión de no asistir a la reunión tripartita convocada por la autoridad, en la que también estaban invitados representantes del sector empresarial.

La dirigencia cuestionó que la convocatoria al diálogo se haya realizado con escasa anticipación y bajo condiciones restrictivas. Desde el Ministerio se lamentó la ausencia de la COB y se señaló que la organización estaría impulsando la conformación de un instrumento político propio, afirmación que fue rechazada por el secretario ejecutivo, Mario Argollo.

Argollo sostuvo que la central obrera actúa en función de los intereses de los trabajadores y reiteró que el ministro no es reconocido como interlocutor válido. Además, denunció una supuesta injerencia en las organizaciones sociales, señalando intentos de generar estructuras paralelas que debiliten al movimiento sindical.

El cabildo también será escenario para la discusión de propuestas surgidas en el ampliado reciente de la COB. Entre ellas, el sector de jubilados planteó la posibilidad de exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El dirigente Rodolfo Ayala indicó que esta iniciativa responde al malestar acumulado en distintos sectores y que será sometida a consideración en el encuentro.

En paralelo, el magisterio urbano anticipó que propondrá la convocatoria a una huelga general indefinida. La dirigente Mariela Espejo señaló que esta medida busca presionar por respuestas concretas ante la crisis y cuestionó la falta de acciones efectivas por parte del Gobierno. El sector educativo, que se encuentra en movilización hacia la sede de Gobierno, ha pedido a la COB asumir un rol más activo en la conducción de las protestas.

Dentro de las resoluciones preliminares también se incluyó la intención de declarar persona no grata al ministro de Economía, Gabriel Espinoza, así como el respaldo a la marcha indígena proveniente de Pando y Beni, que exige respeto a la propiedad de la tierra. Estas definiciones serán evaluadas durante el cabildo, donde se espera una participación amplia de organizaciones sociales.

La convocatoria está abierta tanto a sectores afiliados como no afiliados, además de la población en general. La COB busca proyectar una imagen de unidad en un contexto marcado por demandas sociales crecientes y tensiones con el Ejecutivo. La dirigencia ha señalado que el cabildo no será un acto simbólico, sino un espacio resolutivo en el que se definirán acciones concretas.

El escenario en el que se desarrolla esta convocatoria refleja un proceso de recomposición dentro del movimiento obrero. Tras un periodo de cercanía con anteriores gobiernos, la COB intenta recuperar autonomía y capacidad de movilización. Sin embargo, este proceso enfrenta desafíos internos y externos, en un contexto de fragmentación y disputas políticas.