El cierre preventivo de la vía Porvenir–San Miguel–Puerto Rico expone el deterioro extremo de la principal conexión de Pando, afectada por lluvias, grietas profundas y falta de mantenimiento sostenido.
La conexión terrestre más importante de Pando con el resto del país quedó interrumpida por decisión oficial. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) – Regional Pando ordenó el cierre total del tramo Porvenir–San Miguel–Puerto Rico entre el 27 y el 29 de abril, tras verificar el deterioro crítico de la plataforma y el riesgo para la circulación vehicular.
El gerente regional de la ABC, Milton Soleto, confirmó que la medida busca permitir trabajos de emergencia en sectores identificados como inestables. Informes técnicos internos advierten que las lluvias continuas debilitaron la estructura del camino, generando grietas extensas y hundimientos que comprometen la seguridad.
Transportistas que operan en la zona describen un escenario más grave. Señalan que el tramo presenta fallas estructurales acumuladas por años, sin intervenciones oportunas. Las unidades pesadas quedan atascadas con frecuencia y los tiempos de traslado se duplican. Uno de los conductores afectados, que trasladaba material de construcción, resumió la situación con dureza: la vía es “intransitable” y evidencia décadas de abandono.
La ABC reconoce que un cierre previo, ejecutado el sábado anterior, no logró resultados debido a que varios vehículos continuaron circulando pese a la restricción. Esa situación obligó a redirigir maquinaria y personal a tareas de auxilio para liberar camiones varados, retrasando las labores de rehabilitación. Esta vez, la instrucción es estricta: suspensión total del tránsito para priorizar la intervención técnica.
El organismo estatal advirtió que, si persisten las condiciones climáticas adversas, la restricción podría ampliarse. Mientras tanto, se recomendó a transportistas y viajeros reprogramar desplazamientos y evitar ingresos a la zona afectada para prevenir incidentes.
En paralelo, la ABC activó el denominado “Plan Nacional de Emergencias”, con el objetivo de intervenir cerca de 90 puntos críticos en la Red Vial Fundamental. El programa contempla una inversión superior a 25 millones de bolivianos y el despliegue de más de 80 equipos pesados, principalmente en Santa Cruz, Tarija y La Paz.
El presidente ejecutivo de la ABC, Ernesto Farfán, detalló que los recursos fueron gestionados mediante financiamiento de Fonplata y se destinarán a trabajos como limpieza de derrumbes, construcción de drenajes, estabilización de taludes y reposición de plataformas. En Santa Cruz, se prioriza el sector Petacas en el tramo La Angostura–Samaipata; en Tarija, los tramos Canaletas–Entre Ríos y Entre Ríos–Palos Blancos; y en La Paz, el sector Caranavi–Apolo, además de intervenciones en Mapiri.
Sin embargo, el caso de Pando no aparece entre los principales focos de inversión anunciados, pese a que su carretera central es la única conexión terrestre continua con el resto del país. La interrupción actual no solo afecta el transporte de pasajeros, sino también el abastecimiento de insumos, alimentos y materiales, en una región que depende casi exclusivamente de esta ruta.




