La Defensoría de Pando denuncia que deficiencias graves en el servicio de salud del penal Villa Busch provocaron dos muertes recientes y exigen cambios urgentes inmediatos.

La delegada defensorial de Pando, Cinthya Jordán, emitió una contundente alerta sobre el crítico estado del servicio de salud en el penal de Villa Busch, tras confirmarse la muerte de dos privados de libertad en días pasados.
Jordán informó que la Defensoría se constituyó en el hospital Roberto Galindo Terán, donde se constató que ambos internos fallecieron debido a patologías severas y complicaciones médicas.
Uno de ellos sucumbió a tuberculosis, mientras que el segundo, de nacionalidad peruana, padecía un tumor cerebral que requería atención especializada en un hospital de tercer nivel. Este último caso se encuentra bajo investigación por indicios de posibles agresiones previas a su internación.
“La situación del área de salud del penal evidencia una fragilidad alarmante. Se necesita implementar cambios profundos, pues 810 personas privadas de libertad dependen de una atención que actualmente no se brinda de manera oportuna ni efectiva”, denunció la delegada.
Jordán anticipó que solicitará informes oficiales a las autoridades correspondientes para verificar las valoraciones médicas realizadas antes y después del egreso del recluso fallecido. La Defensoría busca esclarecer si los procedimientos médicos se realizaron con la diligencia necesaria.
Respecto al interno peruano, Jordán detalló que contaba con defensa legal particular, pero carecía de familiares en Bolivia. La Defensoría abrió un proceso para determinar las circunstancias de su deceso, enfatizando que los trámites de derivación al tercer nivel hospitalario aparentemente no se gestionaron a tiempo, lo que pudo agravar su estado.