Caracas endurece acciones para frenar la injerencia estadounidense y revoca permisos a aerolíneas extranjeras que acataron advertencias ajenas a las leyes venezolanas, reafirmando control absoluto sobre su cielo.

El Gobierno de Venezuela formalizó este miércoles la retirada de concesiones a seis aerolíneas internacionales, luego de que estas suspendieran sus operaciones sin justificación técnica válida ante la autoridad nacional. Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol quedaron fuera del mercado aéreo venezolano por obedecer un aviso estadounidense que, según Caracas, no tiene jurisdicción ni capacidad legal para intervenir en la Región de Información de Vuelo (FIR) de Maiquetía.

La decisión se tomó después de otorgar un ultimátum de 48 horas para restablecer los itinerarios. Al vencer el plazo sin respuesta, el Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil aplicaron la revocatoria definitiva.

El Gobierno aseguró que la suspensión unilateral de vuelos por parte de estas compañías buscó aislar al país siguiendo presiones geopolíticas. En consecuencia, la respuesta venezolana apunta a bloquear cualquier intento de condicionamiento externo. Según esta postura, las empresas privilegiaron intereses del Gobierno estadounidense por encima de acuerdos comerciales y compromisos con los viajeros.

En su intervención pública, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, afirmó que Venezuela no aceptará chantajes y que el respeto a su soberanía no se negocia. Recalcó que el país decide quién puede volar y bajo cuáles condiciones se habilitan rutas internacionales. Su mensaje fue directo: la dignidad venezolana no estará sujeta a lineamientos de ninguna potencia extranjera.

La medida se enmarca en un contexto en el que Estados Unidos emitió una alerta para operadores aéreos, alegando riesgos de seguridad en torno a Venezuela y mencionando movimientos militares en el Caribe. Caracas sostiene que esa advertencia forma parte de una operación psicológica para justificar un cerco político y mediático.

Las autoridades venezolanas confirmaron que mantienen conversaciones con nuevos socios que sí respeten la legalidad internacional, con el fin de garantizar la conectividad aérea sin someterse a imposiciones foráneas. La revocatoria busca, según el Ejecutivo, proteger los intereses colectivos frente a acciones que pretenden disminuir al país.