YPFB profundiza su política energética con una inversión estratégica para ampliar el servicio de gas natural en el altiplano boliviano.

El Gobierno Nacional, a través de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), ha puesto en marcha un nuevo hito en la política de acceso universal a los servicios básicos: la instalación de 20.000 nuevas conexiones de gas domiciliario en el departamento de La Paz, previstas para la gestión 2025.

Este ambicioso proyecto se enmarca en el Plan de Expansión del Sistema de Distribución de Gas Natural, consolidando así una política sostenida de inclusión energética en todo el país.
La empresa nacional proyecta una inversión que supera los 76,7 millones de bolivianos, destinada no solo a las conexiones internas en hogares, sino también al desarrollo de infraestructura complementaria como redes primarias, redes secundarias y acometidas. Según la Gerencia Nacional de Redes de Gas y Ductos, estas obras garantizarán el abastecimiento permanente, seguro y eficiente del energético en las zonas beneficiadas.

Alejandra Pérez Cabrera, responsable de dicha unidad, remarcó el carácter social y transformador de esta iniciativa. “Nuestro objetivo no es solo técnico, sino profundamente humano. Donde llega el gas, mejora la calidad de vida de las familias, se alivia el gasto doméstico y se fortalece la seguridad del hogar. Por eso, no vamos a detenernos hasta que cada comunidad tenga acceso a este servicio esencial”, expresó.

ALCANCE Y COBERTURA
Las nuevas conexiones se sumarán a un panorama ya consolidado. Hasta mediados de 2025, La Paz contará con un total de 488.842 instalaciones habilitadas, lo que refleja un avance sustantivo en la universalización del servicio. De ese total, 481.019 pertenecen al sistema convencional, mientras que otras 7.823 fueron ejecutadas mediante el Sistema de Transporte Virtual de Gas Natural Licuado (GNL), una modalidad que permite llevar gas a regiones que no cuentan con ductos convencionales.
La cobertura del servicio de gas en La Paz se extiende a 18 municipios, incluyendo El Alto, Viacha, Achacachi, Calamarca, Coroico, Copacabana, Desaguadero, Guanay, Mecapaca, Patacamaya, Sica Sica y la ciudad de La Paz, entre otros. Se estima que más de 2,4 millones de personas ya se benefician del acceso a este energético, con lo cual se reduce la dependencia de fuentes más caras y menos eficientes, como el GLP en garrafas.

IMPACTO SOCIAL Y ECONÓMICO
El impacto del gas domiciliario en los hogares no es menor. Al reemplazar el uso de garrafas, que tienen un consumo promedio de dos unidades al mes por familia, las conexiones directas permiten ahorros mensuales significativos, además de una notable mejora en términos de seguridad doméstica y comodidad.

El uso del gas por red evita traslados, filas y riesgos asociados al almacenamiento y manipulación de cilindros de GLP. Además, contribuye a la reducción de emisiones contaminantes y al cumplimiento de metas ambientales que el Estado boliviano ha asumido frente a la comunidad internacional.

“Más allá de las cifras, se trata de un cambio profundo en la vida cotidiana. Cuando una familia accede al gas natural, accede también a mejores condiciones de salud, educación y alimentación”, aseguró Pérez Cabrera.

CONSTRUYENDO SOBERANÍA ENERGÉTICA
La apuesta del Gobierno por expandir el gas domiciliario es también una estrategia de soberanía energética. Al usar recursos propios de manera racional y equitativa, se fortalece la independencia nacional y se impulsa el desarrollo desde abajo, beneficiando primero a quienes históricamente fueron postergados.