Luego del operativo policial en Río de Janeiro que dejó decenas de muertos, el presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, exhortó al Gobierno a tomar medidas urgentes para impedir el ingreso de integrantes de organizaciones criminales brasileñas.

El operativo en las favelas de Río, considerado uno de los más sangrientos en la historia reciente del país, provocó temores sobre el desplazamiento de estructuras delictivas hacia naciones vecinas.
Ante ello, Paz llamó a “una respuesta inmediata, coordinada y firme” para proteger las fronteras bolivianas y garantizar la seguridad ciudadana.

“El resguardo de nuestras fronteras debe ser una prioridad nacional, por encima de cualquier diferencia política”, señala el comunicado emitido el 29 de octubre.
El presidente electo advirtió que el avance del crimen organizado no reconoce límites geográficos y que Bolivia debe actuar de manera preventiva para evitar consecuencias mayores.

Su mensaje resalta la necesidad de fortalecer la inteligencia regional y la cooperación con los países vecinos en materia de seguridad.