La nueva gobernadora reivindica su mandato, rechaza cuestionamientos a su liderazgo y asegura que las decisiones serán asumidas directamente por su despacho, en función del voto ciudadano.


La posesión de Gabriela de Paiva como gobernadora de Pando estuvo acompañada de un mensaje directo sobre el ejercicio del poder. Frente a versiones que cuestionaban su autonomía, la autoridad respondió sin rodeos y dejó clara su posición ante actores políticos y sectores que pusieron en duda su rol.
“Mucho se ha hablado de la vieja rosca, de que yo había sido utilizada, de que yo no tengo carácter. Hoy les digo, esta mujer que ven adelante, no la desestimen como me desestimaron toda la campaña”, afirmó durante su intervención pública, en un acto oficial con presencia de autoridades locales.
De Paiva remarcó que la conducción de la Gobernación no será delegada. “La gobernadora soy yo, la que toma las decisiones soy yo, y ese poder me lo dio el pueblo y espero que lo respeten”, sostuvo, en alusión a los resultados electorales que la llevaron al cargo.
La autoridad también hizo referencia a la legitimidad de su investidura. “Esta credencial que nos entregaron hoy es la voluntad del soberano. Vamos a tomar las mejores decisiones posibles”, señaló, apuntando a una gestión basada en el mandato ciudadano.