El nuevo sistema del TSE apunta a fortalecer la credibilidad del proceso electoral con tecnología propia y pruebas a gran escala antes del 17 de agosto.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha puesto en marcha un cambio clave en su estrategia tecnológica para las elecciones generales de este año. A partir de los comicios del 17 de agosto, el país dejará de utilizar el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y adoptará el Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), una plataforma desarrollada por técnicos del TSE con acompañamiento internacional y respaldo legal.
Esta decisión marca un antes y un después en la gestión de resultados preliminares, especialmente tras la crisis de 2019, cuando la interrupción del TREP y las posteriores denuncias de irregularidades provocaron la anulación de los comicios. En esta oportunidad, el Órgano Electoral apuesta por un modelo propio, que contará con simulacros masivos para garantizar su funcionamiento.
“El Sirepre ha sido completamente desarrollado por nuestro equipo técnico. Ya hemos realizado pruebas exitosas con miles de actas”, afirmó Óscar Hassenteufel, presidente en ejercicio del TSE. El funcionario detalló que el sistema será puesto a prueba el 6 de julio, en un ensayo que replicará las condiciones del día electoral con cerca de 9.000 personas movilizadas.
A diferencia del TREP, que fue contratado a una empresa privada, el nuevo sistema es de desarrollo interno. Según Hassenteufel, la transmisión de resultados se realizará desde los propios recintos de votación, cubriendo más de 35.000 mesas. Las pruebas anteriores, con entre 7.000 y 12.000 actas, dieron resultados alentadores.
Un segundo simulacro se prevé antes de finalizar julio. Esta vez, con la participación activa de organizaciones políticas, observadores nacionales e internacionales y medios de comunicación. El objetivo: garantizar una vigilancia efectiva sobre el proceso desde sus primeras fases.
El marco normativo que respalda el Sirepre es la Ley 1632. Esta establece la obligación de implementar un sistema de transmisión y publicación de resultados preliminares en todos los procesos electorales, incluyendo referendos revocatorios. La normativa señala que esta información debe ser difundida con rapidez, pero dejando en claro su carácter no vinculante.
El TSE destaca que los resultados preliminares se transmitirán solo después de completado el escrutinio en cada mesa, y mediante procedimientos técnicos seguros de digitalización y captura de datos. Esta etapa se realizará bajo estándares de seguridad, transparencia y confiabilidad, según establece la ley.
