El Gobierno mexicano afirmó que Washington aportó inteligencia y datos estratégicos, pero la intervención armada fue planificada y ejecutada exclusivamente por la Secretaría de la Defensa Nacional en Jalisco.
El Gobierno de México salió al frente para precisar el alcance de la cooperación estadounidense en la operación que permitió ubicar y abatir a Nemesio Oseguera Cervantes, jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación. La aclaración se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara que su país había “derribado” al líder criminal.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, sostuvo que la participación estadounidense se limitó al suministro de información. “La colaboración fue esencialmente de inteligencia. La operación en territorio nacional la desarrolló la Secretaría de la Defensa Nacional”, afirmó en conferencia de prensa. Añadió que los datos compartidos formaron parte de mecanismos bilaterales vigentes desde hace años.
Las palabras de Trump, pronunciadas ante el Congreso estadounidense, generaron una reacción inmediata. “También derribamos a uno de los capos más siniestros”, expresó el mandatario. Frente a ello, Sheinbaum respondió: “La información que hemos dado es la correcta”, reafirmando que la conducción operativa correspondió al Estado mexicano.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, había explicado previamente que el seguimiento al dirigente criminal fue resultado de un trabajo coordinado de inteligencia. “Ha habido intercambio de información, de datos”, señaló, precisando que la cooperación con el Comando Norte de Estados Unidos se mantiene activa y formalizada.
De acuerdo con el reporte oficial, fuerzas mexicanas desplegaron un operativo en Tapalpa, Jalisco, tras identificar movimientos del objetivo prioritario. Oseguera intentó huir acompañado por dos escoltas hacia una zona boscosa, donde se produjo el enfrentamiento armado que terminó con su muerte.
El Ejecutivo mexicano enfatizó que la planeación, movilización de tropas y ejecución táctica fueron responsabilidad directa de la Secretaría de la Defensa Nacional. La asistencia estadounidense consistió en análisis e intercambio de información estratégica previa.
