La dirigencia obrera rechaza asistir a la convocatoria oficial sobre el aumento salarial, sostiene que el ministro perdió legitimidad y traslada las decisiones a instancias orgánicas nacionales.


La Central Obrera Boliviana (COB) resolvió no acudir a la reunión convocada por el Ministerio de Trabajo para este miércoles 29 de abril, en la que se debía tratar el incremento salarial. La decisión fue asumida por su dirigencia nacional tras una serie de ampliados en los que se evaluó la relación con la autoridad gubernamental.
El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, informó que la determinación responde a un mandato orgánico. Recordó que en tres ampliados consecutivos se ha solicitado la renuncia del ministro Edgar Morales, a quien acusan de interferir en la vida interna de la organización sindical. “Por tercera vez consecutiva en un ampliado nacional de la Central Obrera se ha pedido la renuncia de este ministro de Estado”, señaló.
Desde la matriz sindical sostienen que la autoridad de Trabajo dejó de ser un interlocutor válido. Argollo explicó que la convocatoria al diálogo no responde a las demandas planteadas previamente por los trabajadores y que llega cuando ya existe una definición interna sobre el curso a seguir.
“Hay molestia en los compañeros del proletariado del país”, indicó el dirigente, al referirse a los cuestionamientos por presuntas acciones que habrían generado divisiones en el sector. En ese marco, consideró que asistir al encuentro sería desconocer las resoluciones adoptadas colectivamente.
“No sería ético asistir a una reunión de un ministro que hemos pedido su renuncia”, afirmó, y remarcó que la COB priorizará sus mecanismos internos. Las decisiones sobre el incremento salarial serán tratadas en un cabildo nacional, instancia que definirá la posición final del ente matriz.
Argollo también cuestionó el momento de la convocatoria. “Tardía la reacción del Ministro de Trabajo. Hemos pedido su renuncia y No vamos a asistir a su convocatoria porque, para nosotros, ya no es legítimo”, declaró.