El juez optó por una medida más suave al dictar detención domiciliaria; la Fiscalía lo considera un riesgo para la investigación.

El juez de garantías dispuso detención domiciliaria, arraigo y control biométrico, frente a los riesgos señalados por la Fiscalía como fuga y obstaculización . La medida, sin embargo, se ve como una limitación ante la presunta red criminal.

En su apelación, la Fiscalía remarca que los hechos revisten carácter organizado y que sus principales sospechosos podrían influir en testigos o destruir pruebas si tienen libertad parcial. Además, se cuestionan las consecuencias institucionales de permitir medidas más leves.

La resolución de la apelación estará en manos de una sala superior. Si se revoca la medida, los imputados podrían ser encarcelados, asegurando así el desarrollo del proceso y garantizando que no interfieran con la recopilación de pruebas.