El mando iraní reporta que el portaviones estadounidense dejó su área de despliegue tras un ataque con misiles; el comando militar de Estados Unidos rechaza impactos y afirma que la nave mantiene operaciones aéreas.


El cuartel general iraní Jatam al Anbia comunicó que el portaviones USS Abraham Lincoln se desplazó fuera de su zona de patrullaje luego de recibir cuatro misiles lanzados por fuerzas de la República Islámica. La información fue difundida por medios estatales y respaldada por el Ministerio de Defensa iraní, que indicó que el buque navega hacia el sureste del océano Índico.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que la operación fue ejecutada con precisión. En su declaración oficial sostuvo: “Cuatro misiles de crucero impactaron al portaviones enemigo y obligaron a su retirada”. Las autoridades iraníes describen el movimiento del buque como una consecuencia directa de la acción militar.
Desde Washington, el Comando Central de Estados Unidos negó de forma categórica esa versión. “El USS Abraham Lincoln no fue alcanzado. Los proyectiles no representaron amenaza para la nave”, señaló el mando en un comunicado. Añadió que el portaviones “continúa realizando operaciones aéreas con normalidad”.
El USS Abraham Lincoln había sido enviado a la región en enero, en medio del aumento de tensiones entre Estados Unidos e Irán. Hasta el momento no se han difundido imágenes independientes que confirmen daños en la estructura del buque. Las posiciones oficiales permanecen contrapuestas: Teherán sostiene que el ataque fue efectivo y determinó el repliegue, mientras el mando estadounidense mantiene que la embarcación sigue operativa sin afectaciones reportadas.